Vengo amándote, amor
Vengo amándote, amor, siglo tras siglo.
A través de mil vidas te procuro.
Siempre me miras y desapareces
y yo siempre me muero por tus ojos.
Te he querido ya tantas, tantas veces,
y en cuerpos tan distintos y fugaces
y con empeño tanto te persigo,
que nazco de tu ausencia vulnerada.
Converge ya conmigo una existencia
y no me hagas morir continuamente
y volver a buscarte en nuevas vidas.
(Me remito a las sombras,
Ediciones Torremozas, 2020)
Sabes que no me gusta
Sabes que no me gusta
que sollocen las piedras,
ni que enjugues su llanto
con sobras de
los días
en que fuimos felices.
Dices que eres el mismo,
pero a mí no me engañas.
Así, sobrecogido,
como si te brotara
una estrella marina entre los dedos
o te aventara un viento
el plomo de los años,
podrías pasar por ti.
Pero tú ya no eres.
Se ha quebrado rapaz
el blanco de tus ojos.
No intentes conmoverme.
No cruzaré a tu lado del espejo.
Íbamos
en tropel de ceguera.
Confundidos
por la desesperanza.
Desahuciados
del banquete común
y mendigando
una muralla firme, una muralla
tras la que resguardar
la vergüenza de no
pertenecer a nadie.
Versión musical: Noche de la infancia
Del LP Laurel
Amantes
En el muro blanco
de las buganvillas
bate el sol de agosto
fulgurante luz.
Por las calles blancas
de blanco salitre
pasa despeinada
la brisa del mar.
Prendidos de un sueño
por la calle abajo
buscan los amantes
el mar del olvido.
Cruzan presurosos
y alegres la calle.
En los labios, besos;
en los ojos, luz.
La luz de sus ojos
llena el horizonte.
Suena en una radio
la canción del viento.
Y en la lejanía
ven el infinito
del mar destellando
bajo el cielo azul.
Poema-canción.
Del LP Laurel (2023)
Repentina lluvia
Qué importa que esta lluvia repentina
pueda en principio mitigar recuerdos,
tatuada está la huella silenciosa
de los amores para siempre muertos.
Ya nada puede hacerse por mi suerte,
en el ayer anclada sin remedio
y una voz me encamina en la distancia,
a un abismo cercado de palabras.
Más lejana que nunca, más oscura
me encontrará esta lluvia intempestiva,
y su antigua canción de madrugadas
se quedará en el cielo de mi boca.
Me sube a la garganta, sin embargo,
la tarde que se va como un sollozo.
Ahora que soy un río solitario,
¿dónde estarán ahora los que amé?
Poema-canción
Del EP Para siempre conmigo (2015)
¡Ay
piedras que resuenan!
¡Ay
piedras que resuenan
amadas en la noche!
Siento en la Alcaicería
nuestras voces remotas.
Bajo el arco del alba
no vuelvo atrás la vista
para no ver tu ausencia
errante por las calles.
Poema-canción
Granada, Puerta de Elvira
El aire de Granada
en medio del silencio
pasa meditabundo
por las calles vacías.
Nadie asoma a las puertas
y nadie en las ventanas
desgrana su tristeza
mientras mira a lo lejos.
Y yo, que estoy ausente
de aliento y de esperanza,
el brillo de tus ojos
busco en la lejanía.
Pero tú ya no estás.
Bajo el cielo de octubre
la luz de la mañana
ha errado su camino.
Por la Puerta de Elvira
ya no escucho tus pasos.
Madre, cuánto silencio
acompaña mi sombra.
