Creación
Que el aguase separe de la tierra
que brillen las lumbreras
En la extensa extensión de todo el firmamento;
abunde la foresta, que los pájaros vuelen
los horizontes amplios;
que se formen los ríos, las lagunas, los mares,
como una bendición sobre la faz
de este legado inmenso que nos fue encomendado.
que se enjambren las aguas con los peces,
que aparezcan adanes para habitar los valles;
que cultiven los campos, que accedan al Edén.
Tiniebla
Con una rotatoria de negror absoluto
se dispersa la mente;
nuestros ojos no alcanzan capacidad de ver,
donde las aureolas paralizan su límite,
en el caos etéreo del complejo universo;
no podremos ser nada, nada será posible,
no habrá espacio habitable
detrás de las corolas luminarias.
Tampoco los sentido podrían concretarse
para aquel amplio abismo.
Que se muestre la luz
Que se muestre la luz
con todo su prodigio,
Que se muestre;
que ahonde en nuestros ojos
hasta alcanzado el fondo,
y llamémosle día;
que así para los ojos
se alcance la visión,
que transcienda el espacio,
-el más extenso espacio -.
Sepárese la luz de la tiniebla,
pues ya no habrá lugar en la consciencia,
si aquella obscuridad
no nos deja sentir
del color ni las formas.
Transcendencia
… Y cuando ya agotado en este
espacio,
en esta dimensión en que me
encuentro,
habrá llegado a mí cierto
propósito;
allí la luz del día me aboca
hasta un destino,
en este medio intrínseco que me
orienta a la fe;
este latido interno que me
inunda,
desde este corazón que me
presta su flujo,
me hace correr la sangre,
vivifica mi cuerpo;
me llena de la vida.
Se dispersa de un lejos la
dimensión que habito;
nuevamente comienza a existir
magnitud,
y así poder de nuevo comenzar
las ganas de vivir cada mañana.