Juan Antonio Palacios Escobar, relatos y artículos

 

Alma sin fronteras

Permítanme queridos lectores que haya titulado este artículo parafraseando a ese gran poeta que fue y sigue siendo desde donde esté Miguel Hernández, del poema que dedicó ”Al soldado internacional caído en España” que fue musicado por Joan Manuel Serrat con el título “ Uno de aquellos”.

Por muchas murallas y obstáculos que nos quieran poner en el camino de nuestras vidas tendemos a sentirnos almas sin fronteras, personas y personajes libres y en libertad., que descubrimos que siempre lograremos mejor y antes la paz, dialogando que haciéndonos la guerra y enviándonos bombazos y proyectiles.

Hay quienes nos quieren poner barreras con el lenguaje oral , a través de órdenes y mandatos , y no tienen en cuenta la riqueza del mismo , aunque a pesar de todas sus posibilidades y matices , tenga sus limitaciones , y quienes mejor lo saben son quienes se dedican al noble y difícil arte de la política.

Cuantas y cuantas veces en nuestro deseo de volar con nuestras palabras y superar fronteras, asistimos al espectáculo de afirmaciones y desmentidos , de quienes no quieren decir lo que al parecer dijeron, o que han sido mal interpretados en lo que jamás pensaron decir.

Cosas y casos, significados y significantes, gajes del oficio de aquellos, cuya principal misión es comunicarse, hablar de muchas cosas con mucha gente, es saber comunicarse con los demás de manera clara, sencilla y directa , y además resultar inteligibles.

Los medios de comunicación, con su poder y gran influencia en nuestras vidas, son los vehículos a través delos cuales , nuestras mujeres y hombres con responsabilidades públicas intentan hacernos llegar sus mensajes. De entre todos , la televisión y las redes sociales , son sin duda, los más poderosos , donde al combinar los factores tiempo y espacio, han condicionado el estilo de nuestros representantes en los distintos foros de decisión, obligándoles a aplicarse y aparecer como seres perfectos, rápidos y ágiles en sus propuestas y respuestas, agudos en sus pensamientos y entretenidos en todas sus apariciones.

Y el resto de los mortales, los integrantes de la mayoría silenciosa nos está convirtiendo en individuos difíciles de sorprender y tremendamente impacientes. La cuestión se ha agravado lamentablemente  entre el ruido, y una atmosfera bronca de enfrentamientos, mentiras e insultos , nos hemos convertido en testigos de excepción de este despreciable espectáculo.

Si curados de espanto estábamos, difícil va a resultar a partir de ahora impactarnos por much0 lenguaje grueso que le echen al argumento de la película diaria de este gran circo del mundo. De ahí la gran habilidad y las dotes magistrales que necesitan poseer quienes están al frente de nuestras instituciones, para no solo convencernos con sus argumentos , sino transmitirnos que podemos confiar en ellos , que su compromiso con la causa que dicen defender es firme, y que su verbo, su testimonio y su comportamiento nos inspiran credibilidad.

Como alma sin fronteras, en esto de la comunicación, como casi siempre la realidad no solo supera a la ficción , sino que en ocasiones es la cicuta que frustra nuestros deseos y nos coloca en nuestros propios límites, haciéndonos tomar tierra cuando ya habíamos emprendido el vuelo para descubrir nuestro particular paraíso.

Frente  a nuestra loable y sana aspiración de hacernos oír y entender , a algunos de nuestros políticos les importa un bledo que es lo que pensamos , sentimos o decimos.


La historia de Celedonio y Anastasia

Todos los días y a todas horas, a nuestro alrededor o en el interior de nosotros mismos, está ocurriendo una historia que no tiene nada de particular , al igual que la de Celedonio y Anastasia , pero es la suya , que es la de una pareja que pone su trabajo y esfuerzo para que este mundo en el que vivimos sea un poco mejor , y eso no es tarea fácil , sobre todo cuando entre buenos y malos momentos , entre errores y aciertos, sembramos más notas de esperanza que de pesimismo en el camino a  recorrer.

Ante tanta gente importante y famosillos de “tres al cuarto” resulta gratificante encontrarnos con personas como Celedonio Cara Corriente y su esposa Anastasia Simpleza Anodina, a quienes si les parecen , a partir de ahora llamaremos Cele  y Tasia, tal y como les denominaban sus amigos , por aquello de la crisis y con el ánimo de ahorrar.

Esta pareja vivían en una mediana ciudad, y habían traspasado la  frontera del medio siglo, currando ambos del orden de las doce o catorce horas diarias en una de esas fábricas de un polígono industrial , ahora afectadas por un ERE, para poder tener ese grado de bienestar del que con tanto orgullo y bienestar hablaban , llenando su lenguaje y su realidad de esas falsas razones que cada cual , para contentarse, se inventa a su medida.

Siempre, aunque no habían rendido pleitesía a nada ni a nadie, desde el ejercicio de su dignidad, habían seguido disciplinadamente el guión que les había tocado interpretar, sin sumisiones pero sin rebelarse antes de lo que podía ser justo.

Eran ricos, porque no necesitaban más de lo que habían conseguido, pero llegada a su madurez, si bien no habían logrado triunfar, formaban parte de la mayoría silenciosa, que según todas las encuestas, son los que al fin y al cabo deciden.

Se sentían orgullosos cuando hablaban entre ellos, como habían logrado darles una carrera universitaria a sus dos hijos, comprar la casa en la que vivían , tener un coche cada uno y de vez en cuando salir a tapear con los amigos, de mantener sus ilusiones y no invertir en desengaños.

Incluso Cele y Tasia, sin ser magos ni seres excepcionales, con amor  y tolerancia, habían superado sus temores, angustias y ansiedades, y se sentían con fuerzas para convertir alguna que otra tragedia en comedia , llantos en  risas y soles en noches de luna llena . No entendían como muchos de los que lo tenían todo , pasaban el tiempo quejándose , restando y dividiendo en lugar de sumar y multiplicar.

A pesar del peso de la costumbre no eran presos de un letargo sin sentido, sino que habían puesto notas de sorpresas en sus rutinas y molinos de viento en medio de las llanuras de sus sentimientos, y habían aprendido a sacarle partido a sus sueños, navegando por los mares de la imaginación, procurando no perder el sentido de la utopía.

Tras toda una vida de esfuerzo y sacrificio, habían unos personajes que les producían irritaciones , y eran los fugitivos del trabajo por vocación y los holgazanes por convicción , que practican el cínico deporte de decir lo que han de hacer los demás pero jamás los veremos , ni por equivocación , dar un palo al agua ,porque una cosa es dar recetas y otra bien distinta dar respuestas.

Tasia y Cele, eran los típicos ciudadanos de a pie, y a sus años, les tocaba mucho sus respectivas napias , aquellos déspotas engreídos , que creen saber lo que les conviene al pueblo en todo momento , porque bajo una iluminación especial, han descubierto “la verdad” , pero no tienen autoridad moral para liderar a nada ni a nadie, como tantos otros héroes de la cotidianidad que hacen que este País, esta España nuestra funcione.

A pesar de su buen humor, cada día que pasaba se encontraban más cerca del final de su historia. Entre dolores y molestias habían iniciado una cuenta atrás , cuya solución para que no parara no estaba en sus manos. Veían como sus amigos de siempre que aún vivían tenían los mismos padecimientos y tomaban las mismas pastillas.

De mucha gente que habían pasado por sus vidas, solo les quedaba el recuerdo de los momentos que habían recorrido juntos. Sus mentes  claras y despejadas les permitían a Cele y Tasia, vivir plenamente el paso del tiempo, no solo siendo testigo sino siempre que la salud se lo permitía, asumiendo el protagonismo de sus historias sin bloquearse.

A estas alturas tenían que tener cuidado con las pendientes y las curvas, en no instalarse en una crisis permanente que no les permitiese disfrutar de los buenos momentos , y practicar de vez en cuando ese deporte tan relajante y reponedor, de pienso , luego me desconecto, para no hacer absolutamente nada.

Eran tiempos para repasar lo bueno y lo malo que les había sucedido, en los que se mezclaban historia, memoria, propaganda, compromiso y activismo : Ahora, cuando cada día estaba más cerca el desenlace , era quizás el instante adecuado de recordar como había comenzado y transcurrido el libro que habían escrito Tasia y Cele juntos.

Aunque siempre habían trabajado desde su compromiso social por poner su grano de arena en construir una comunidad mejor y más justa, nunca habían estado obsesionados por el perfeccionismo y mucho menos por la fijación de pretender ser perfectos  y si en aprovechar las oportunidades para ser lo más felices posibles , con una visión positiva de sus vidas.

Se habían tomado en serio pero habían aprendido a  reírse de ellos mismos, con su salud mental y relativizando su papel en el mundo: Los amigos que habían tenido durante su existencia les tenían en afecto, respeto y consideración , y su sencillez, cercanía y apertura en la relación y en el trato con los demás les habían servido para disfrutar de sus éxitos y asumir sus limitaciones y fracasos.  

Relato publicado en la revista Dos Orillas.


La confusión de los necios

En un mundo de profundos contrastes , en una sociedad en la que lo real se mezcla permanentemente con lo virtual y las desigualdades lejos de corregirse se ahondan y profundizan. En un sistema donde el mercado, del que en ocasiones no conocemos el rostro , dicta lo que interesa y lo que no ignorando la solidaridad, donde todo se compra y se vende, resulta complicado y difícil , plantear y reflexionar sobre qué es lo que nos conviene , más como terrícolas , qué lo que debe ser la guía y motor de nuestras vidas , hacia donde debemos dirigir nuestros pasos.

Ese gran poeta andaluz, siempre vivo y presente, Antonio Machado, nos decía, “preguntad primero: después…escuchad” y es que no debemos precipitarnos sobre las situaciones, los objetos y las personas , ya que con frecuencia podemos otorgar un mérito a lo que sólo tiene un coste y es que como el mismo decía :”todo necio confunde valor y precio”.

La realidad social de este siglo XXI, nos plantea nuevos problemas que requieren otro tipo de personas, demandando a los educadores la formación de nuevos ciudadanos autocríticos y críticos, libres, tolerantes y solidarios, y capaces de tener una visión amplia de la realidad.

Desde la institución educativa, los profesionales dentro de una pedagogía moderna , activa y personalizada , intentando estimular una serie de valores que chocan fuertemente con la influencia que nuestros jóvenes ciudadanos reciben de todo el entorno social, digital y mediático.

Nuestra escuela intenta incentivar la amistad, el amor , la transición ecológica , la justicia, la libertad, la paz, el respeto, el compromiso y la responsabilidad , allí donde las redes sociales nos presentan como elementos a imitar la rivalidad, el odio, la devastación , la guerra, el insulto y la irresponsabilidad.

Mientras la confianza en nosotros mismos , la cooperación , la libertad , la seguridad, la normal relación con la persona que convivimos según nuestra opción sexual , el papel de la mujer, de los mayores, de los niños o de los jóvenes.

La espontaneidad, la creatividad y la curiosidad son objetivos deseables de nuestro protagonismo vital, la sociedad consumista y competitiva se encarga de inocularnos los virus de la incertidumbre , la inseguridad , el individualismo, el despotismo, la inseguridad, el conflicto en nuestra relación con los otros, la artificiosidad, el dirigismo y la confusión que generan los necios con sus predicciones.

Con esto no pretendemos decir que los valores han desaparecido en nuestra sociedad, ni tan siquiera sustentar que no existe aquello que no tiene un precio fijado en los mercados y la bolsa de los valores , en la plaza mundial de los intereses multinacionales  , ni que el bombardeo permanente de estímulos nos lleve continuamente a la perdida de nuestra identidad y autonomía.

Desgraciadamente la máxima de nuestra existencia suele ser el tener y no el ser, que más vale la cantidad que la calidad, que el Dios dinero todo lo puede, que el éxito es una meta en el que parece que importa más la forma y las apariencias, que el fondo y las esencias.

Si en  una sociedad que no sabe hacia donde va , si en una comunidad donde existe una crisis de valores , si las preguntas sobre las dudas que nos asaltan no suelen tener respuestas , abramos la puerta a la esperanza, miremos con ilusión a la luz que existe al fondo del túnel y tal vez merezca la pena seguir luchando por nuestros objetivos , por defender las causas de los más vulnerables , quizás lo importante sea ponernos en el lugar de los otros , ser sensibles hacia los problemas e injusticias globales del mundo , decir no a la supremacía de unas culturas sobre otras , de unos modos de pensar sobre otros , de unos sistemas ideológicos , religiosos y raciales sobre otros , como decía Ernesto Che Guevara :”Ser siempre capaz de disentir, en lo más hondo, de cualquier injusticia contra cualquiera en cualquier lugar del mundo”.


Del rincón oscuro a la plaza luminosa

Nos pasamos la existencia entre luces y sombras, de los rincones oscuros a las plazas luminosas, entre satisfacciones y decepciones , victimas y triunfadores sospechas y certezas, visiones borrosas y paisajes nítidos como imágenes de alta definición.

Entre el ruido y el jaleo no logramos escuchar lo que los demás nos quieren decir, y nos perdemos entre un lenguaje ininteligible o palabras que no tienen un significado creíble ni ejercen ningún atractivo sobre nosotros, y nos envolvemos en un ambiente estúpido en el que por mucho que griten nadie logra comprender lo que los demás dicen.

A pesar de que ha hemos superado dos década del siglo XXI ,seguimos siendo esclavos de nuestros límites y media humanidad es víctima de la pobreza y la miseria no por falta de recursos , sino por la ignorancia que procuramos esconder en los rincones oscuros de nuestra existencia.

Aunque  como por la boca muere el pez , en ocasiones se evidencia en las Plazas luminosas de nuestros pueblos y ciudades. Como decía Cleóbulo, Rey de  Rodas y uno de los “siete sabios “ de Grecia, que “nada hay tan común en el mundo como las ignorancia y los charlatanes”.

Este globo en el que vivimos, está lleno de contradicciones como de que los que más ignoran son aquellos que dicen saberlo todo, y en esto la fauna humana es amplia y diversa , desde catedráticos de la nada hasta políticos inútiles , de esos pedantes insoportables a los que no tienen ni puta idea de nada, o el camino invisible , sutil e ingrávido , entre los gilipollas reales y los virtuales.

En muchas de las tierras de este planeta azul, el poder determina que es lo que existe y lo que no existe , y decido lo que puede y lo que no puede existir. Algunos gobernantes no luchan por liberar a sus habitantes del yugo de la ignorancia y de la incultura , y procuran que sean obedientes alumnos de la escuela de la injusticia , obcecados corderos del fanatismo, el racismo y el machismo.

Viven bajo la enseñanza permanente del miedo y acaban viendo como normal , por muy horribles que sean, la impunidad de los cazadores y exterminadores de gente. El sistema les prepara desde la cuna para que sean disciplinados consumidores y usuarios , capaces de comprar , adquirir y contratar lo último y lo que más se anuncia , y perfectos televidentes que se traguen sin rechistar su pase desde la más recóndita isla como superviviente a la casa del Gran Hermano , desde el rincón más oscuro a la plaza más luminosa , desde el Bus al teleculebrón, , desde el Concurso al magazín con los personajes más vacíos e insustanciales que imaginar pudiéramos.

Mientras, la vivienda en la que habitan se parece cada vez menos a un hogar, y más a esos nichos o celdas a los que se acude a dormir, más poblada de caras desconocidas y máscaras sin vida, son los héroes del delirio y los doctores de la incomunicación, seres con la expresión boba e impersonal de los que no tienen mundo interior ni vida exterior.

Normalmente no saben  cómo son, ni se preguntan qué hacen aquí, incluso en ocasiones tal vez ignoren de que viven, cómo se ven a sí mismos o como les perciben desde fuera. En ocasiones se muestran parlanchines para no decir nada y en otras son silenciosos y aburridos porque carecen de ideas. Se mueven casi siempre al amparo de otros criterios, entre violencias, tumultos y trifulcas, y gustan mantener inútiles discusiones sobre los asuntos más banales.

Su cerrazón e incoherencia, resulta en ocasiones cruel y ridícula. Les gusta buscar en los rastros horteras de los artículos amontonados donde prima la cantidad sobre la calidad, y se las arreglan s in el arte de la lectura y la escritura.


Retorno al silencio

Entre el lado oscuro y luminoso de nuestras vidas hay veces que ni somos ni estamos, pero la gran tragedia es no saberlo,  y tener que pedir un perfil prestado, que puede llegar a inquietarnos entre ansiedades e incertidumbres. El ruido imperante nos desorienta y para encontrar ideas y desarrollarla necesitamos volver a encontrarnos con el silencio en un atmósfera que nos permite crear y sintonizar con nosotros mismos y los demás.

Vamos descartando rumores y buscando certezas recorriendo un camino de aceptación de las dudas y las críticas. Muchas veces sin llegar al final, tenemos que volver a empezar , superando miedos y temores, desmarcándonos de posturas inflexibles.

La fantasía de algunos actores sociales es desbordante en su orgullo y sin límites en su soberbia, de tal manera que en la mayoría de las ocasiones se creen más que nadie, que buscan confrontaciones y presumen de sacar conejos de la chistera o haciendo de los paraísos, infiernos a la carta, acuñando el lema de ”cuanto peor, mejor”.

Ese creativo que en su búsqueda irrumpe en territorios inexplorados de las artes y de las letras, y se encuentra con esa hoja en blanco que es la Inteligencia Artificial , donde con tecnología e imaginación, quizás todo sea posible y no nos damos cuenta que nosotros como seres humanos estamos en el centro de este proceso.

Lo mejor y lo peor del retorno al silencio, es que podemos ganar todo y no perder nada o viceversa, que el resultado final depende mucho de lo que nosotros hagamos más que de lo que piensen los demás, generando y regenerando ángeles y demonios, lobos y ovejas , piezas sueltas y otras que encajan , prisas y aplazamientos.

En ese juego con el silencio, es mejor callarnos que dedicarnos a decir disparates. Es reconfortante actuar de acuerdo con nuestros valores, pero no intentar imponerlo a los demás. Todo será más fácil y agradable si somos respetuosos y tolerantes, escuchando lo que dicen los otros.

No es aconsejable dedicarnos a provocar a quienes nos rodean con comentarios fuera de tono. Es un juego peligroso, que no hace amigos, ya que se pueden enfadar contigo, si los dejas en evidencia. Desde nuestro silencio creativo podemos contemplar en directo toda la realidad a todas horas, desde la más cercana a la más lejana.

Observamos como hay mucha gente a las que casi nadie escucha, y que lo que ayer era portada de todos los informativos hoy ha desaparecido y ha sido sustituido por otra noticia,  un personaje por otro, una guerra por otra . Asistimos mientras que estamos sentados en torno a una mesa    a como seres humanos explotan , vigilan, estafan, extorsionan , castigan e incluso matan a otros como ellos.

Son seres como nosotros, que forman parte de la gran legión de anónimos , y a veces quedan reducidos a pura estadística , cifras , números y guarismos que llenan desde sus soledades sin hacer ruido , porque el sistema hace ya tiempo que los sitúo fuera del círculo de los que consumen, hablan y deciden.

Desde nuestro retorno al silencio hay quienes son pregoneros del poder , y no permiten que la verdad les estropee ninguna noticia o reportaje por el que ya han cobrado su soldada, se aplican para que las infamias puedan ser conocidas por hazañas , son aquellos que acusan sin fundamento o condenan sin pruebas , o que en el colmo de su bien pagada obediencia, se convierten en cómplices o títeres del jefe de turno desde la sumisión o el silencio.

Juan Antonio Palacios está galardonado con la Medalla de San Isidoro de Sevilla de la Unión Nacional de Escritores de España.