Entre sus rasgos
Entre sus rasgos
se alzan ciudades y árboles.
Voy a Sefarad.
Su piel de lumbre
Su piel de lumbre
me desliza al vientre atávico
de alguna esfera.
Pisar la orilla
Pisar la orilla
bombea siete mares
hacia sus cuencos.
Sopla levante
Sopla levante.
Un ovillo de alientos
me desafía.
Abro la ventana
Abro la ventana.
Su cepillo de dientes
ondea. Sigue ahí.
