Carmen Herrera Caballero, poemas

 

Amantes

Secarme en tu toalla

es mi maldad de cada día.

 

Me gusta tanto enterarme de ti...

 

Sé que dejas correr tu cansancio

en mi bañera, para luego,

mojarte de vida entre mis brazos.

A cambio, disfruto tus secretos

descansados a mis pies:

tirados, vulnerables y adictivos...

 

Me gustas tanto...

 

A la noche, es tu ausencia

quien despierta mis deseos

 

...este infierno húmedo...

 

          ...abrasándome…


A la altura de mi deriva

Tan exquisita tu boca

y esa manera tuya

de contonearte a mi altura...

Parece que te hicieran

el vaivén de las olas

a media luz

y a escasos milímetros

de mi cintura,

en ese justo momento del día

donde se acuesta la tarde

y se vuelve rebelde la vida.

¡Recoge mis velas blancas

y el ancla, que sigue hundida!

Calienta el aire que respiramos

y deja que pierda el norte.

Víveme a la deriva…