Cien años del nacimiento de Carmen Martín Gaite

 

Victoria Alonso Gutiérrez

Llegado el mes de enero y con las preocupaciones y desvaríos que nos ha traído este nuevo año, creo que es momento de hacer balance y valorar el año anterior. Comienza el 2026 con noticias alarmantes alrededor del mundo, aunque todavía nos queda el regusto de algunos acontecimientos interesantes a nivel cultural que se celebraron en el 25. No podemos olvidarnos de los eventos y celebraciones que nos han hecho disfrutar; recordar a las y los protagonistas culturales de nuestro entorno es un regocijo y un homenaje personal imprescindibles.

Sin duda uno de las efemérides más importantes de este año ya antiguo y terminado, visto desde el mundo de la literatura, es la celebración del centenario de varios escritores nacidos en 1925, aquellos «niños asombrados»¹ que forman parte de la llamada generación del 50 y quiero escribir este texto como un humilde homenaje a la escritora que les dio luz, profundidad y originalidad a todos ellos: Carmen Martín Gaite, Carmiña.

El año 2025 marcó el centenario del nacimiento de Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925 – Madrid, 2000), una de las figuras más relevantes de la narrativa española de la segunda mitad del siglo XX. Novelista, cuentista, poeta, ensayista, traductora y pensadora; se consagra, de entre todos los miembros de su generación como una intelectual total, ocupando su obra un lugar central en la llamada Generación del 50 y siendo la piedra de toque indispensable para la evolución de la literatura española actual.

Con motivo de esta efeméride, diversas instituciones culturales, académicas y artísticas organizaron homenajes a lo largo de todo el territorio español con el objetivo de reivindicar su legado intelectual y creativo.

Los centenarios literarios constituyen una herramienta fundamental para la relectura crítica de los autores consagrados y para la actualización de su recepción entre los nuevos lectores. En este último aspecto es en el que se echan de menos actividades y eventos para los lectores de colegios e institutos en los que fomentar desde la base de las lecturas, la obra de Carmen y darle una dimensión diferente y además, muy merecida. En el caso de Carmen Martín Gaite, el centenario de su nacimiento coincidió con un renovado interés académico por cuestiones centrales de su obra, como la construcción de la identidad femenina, la memoria, la oralidad y el diálogo como forma de conocimiento.

Las conmemoraciones de 2025 no solo buscaron celebrar a la escritora, sino también consolidar su presencia en el repertorio literario español e internacional mediante exposiciones, representaciones teatrales, conciertos, publicaciones y actos simbólicos de carácter institucional.

Uno de los ejes fundamentales del centenario fue el respaldo institucional. El Ministerio de Cultura impulsó un programa conmemorativo de alcance nacional, coordinando actividades en colaboración con bibliotecas, universidades y organismos culturales.

Entre los actos más significativos destacó la emisión de un sello conmemorativo por parte de Correos, incorporando a Carmen Martín Gaite en la memoria colectiva del Estado. Asimismo, el Instituto Cervantes depositó un legado in memoriam en la Caja de las Letras, compuesto por manuscritos, cartas y objetos personales, garantizando así la preservación material de su memoria.

La Biblioteca Nacional de España inauguró una exposición monográfica dedicada a su vida y obra, que reúne documentos inéditos y primeras ediciones, fotografías, collages… prolongada hasta junio de 2026 y comisariada por José Teruel² debido a su relevancia cultural y académica; es decir, la única actividad conmemorativa que todavía sigue viva en el inicio del 2026.

El ámbito literario y universitario desempeñó un papel central en las celebraciones del centenario. Salamanca, ciudad natal de la autora, se convirtió en uno de los principales focos conmemorativos mediante ciclos de conferencias, lecturas públicas y encuentros literarios organizados por el ayuntamiento y la universidad de la ciudad castellana.

Especial relevancia tuvo el XXVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, que incluyó un homenaje específico a la dimensión poética de Martín Gaite, menos conocida que su narrativa, pero fundamental para comprender su universo creativo.

En el plano editorial, la concesión del Premio Comillas 2025³ a una biografía dedicada a Carmen Martín Gaite supuso un reconocimiento crítico de primer orden, consolidando su figura como objeto de estudio historiográfico y literario. Esta biografía de José Teruel, ha supuesto un punto de inflexión en lo relativo a su vida y su obra, ya que se le considera un verdadero experto en la figura de la autora.

Las artes escénicas también contribuyeron de forma significativa a la celebración del centenario. Diversos teatros incorporaron adaptaciones de obras como Caperucita en Manhattan y El cuarto de atrás en sus programaciones, acercando su narrativa a nuevos públicos, aunque considero escasas el número de representaciones en la capital y su gira posterior.

En el ámbito musical, el concierto homenaje celebrado en el Teatro Monumental de Madrid, a cargo de Amancio Prada (con quien Carmen ya había cantado y recitado su obra), titulado «Calila4, caravel de caraveles» y el Coro RTVE, en el que se puso de relieve la dimensión cultural y emocional de su legado, vinculando literatura y música como formas complementarias de expresión artística.

El conjunto de homenajes realizados en 2025 evidencia la vigencia de Carmen Martín Gaite como autora clave de la literatura española contemporánea. La diversidad de formatos —institucionales, académicos, artísticos y editoriales— permitió una aproximación plural a su obra y favoreció su difusión intergeneracional.

Estas conmemoraciones no solo funcionaron como actos de recuerdo, sino también como espacios de reinterpretación crítica, contribuyendo a mantener vivo el diálogo que la propia autora consideraba esencial para la literatura y mostrando su concepto de «interlocutor».

El centenario del nacimiento de Carmen Martín Gaite en 2025 ha supuesto una oportunidad excepcional para reafirmar su importancia dentro del mundo literario español. Los homenajes realizados por las instituciones y los teatros reflejan un esfuerzo colectivo por preservar y actualizar su legado, situándolo en el centro del debate cultural contemporáneo, aunque, insisto, escaso. La obra de esta gran autora debe consolidarse como un referente imprescindible para comprender la literatura, la cultura y el pensamiento crítico en la España del siglo XX y XXI.

En mi opinión han faltado los homenajes, lecturas y programas oficiales en los colegios y los institutos para leer o releer a esta gran escritora. Escribirle cartas, hacerle dibujos o ilustraciones de sus cuentos y/o poemas, lecturas dramatizadas de textos o poemas y, por supuesto, darle un gran protagonismo a su Caperucita en Manhattan, haciendo que los niños y los adolescentes puedan acercarse con esta obra a la gran escritora como una manera necesaria de sembrar el legado de su literatura y compartir así el regocijo de su gran imaginación. Es de recibo que una obra como la de Carmen tenga una repercusión mucho más extensa e importante en todos los ámbitos de la cultura y de la sociedad general, debido a la relevancia y la extensión de la obra de la autora.

Notas:

¹ Ana María Matute llamó «niños asombrados» a sus coetáneos; la denominada «Generación del 50», marcada indeleblemente por la Guerra Civil Española.

² José Teruel Benavente, es a día de hoy el mayor estudioso y experto conocedor de la vida y la obra de Carmen Martín Gaite.

³ José Teruel Benavente, ganador del Premio Comillas 2025 por «Carmen Martín Gaite, una biografía». Tusquets, Barcelona. Marzo 2025.

4 Calila es el nombre con el que llamaba su hija Marta a Carmen Martín Gaite.