La inteligencia artificial (IA) es un campo de la informática que se enfoca en crear sistemas que puedan realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento y la percepción.
1. ¿Cómo funciona la inteligencia artificial?
La inteligencia artificial, como aplicación y para encargos sencillitos, funciona de manera elemental. Además, hoy los programas son casi infinitos y disponen de mil versiones gratuitas. Pero, su uso va más allá: "Es la primera vez en la historia de la tecnología que surge un avance disruptivo de este calibre. La inteligencia artificial generativa razona, tiene la capacidad de aprender y se comunica con el ser humano en su mismo lenguaje. Pero es mucho más que una herramienta que sustituye procesos y acorta tiempos; los CEO la deben utilizar sobre todo para organizar su estrategia empresarial. Aquí está su ventaja competitiva", considera Carme Castro, directora de la consultora Kainova. "Su dominio ayuda a generar nuevos servicios o productos que puedan mejorar la organización, a optimizar la cadena de valor o a rediseñar el modelo de negocio", argumenta Castro, ingeniera informática de formación y coach.
Según la Encuesta Mundial de CEO-2024, Cómo salir adelante en una era de transformación permanente, de PwC, el 45% de los altos ejecutivos cree que sus empresas no sobrevivirán los próximos diez años sin cambios significativos, un 5% más que hace justo un año. Presentado en el Foro Económico Mundial de Davos, la XXVII edición de este estudio concluye que la gran mayoría de las empresas ya están tomando medidas para reinventarse. Y aquí entra en juego la inteligencia artificial como gran aliado del jefe: "Los ejecutivos tienen que entenderla como un consultor a su lado, como un experto en múltiples materias a su servicio. Le puedes preguntar de todo, como que investigue si merece la pena apostar por un nuevo mercado, o cómo hacerlo", detalla Castro. Pero hay que saber hacerlo e interactuar con la herramienta "para conseguir información veraz, no un churro", recomienda.
Además, la inteligencia artificial está al alcance de quien quiera: no hay una barrera limitante que le marque un desembolso desorbitado que no podrían soportar los pequeños negocios. Es decir, no es solo una ventaja de las multinacionales, sino que su uso está democratizado.
2. Visión de futuro
Los cambios suelen dar miedo, pero no hay opción de quedarse de brazos cruzados. "Aparecen nuevas profesiones, desaparecen otras, algunas se transforman y al CEO no puede paralizarle el temor. La inteligencia artificial desborda como novedad que es, porque obliga a hacer un canje de paradigma, a innovar. Pero es que las reglas del juego ya no son las mismas y el responsable de una compañía no puede simplemente dejarse llevar. Ya no funciona esta técnica; quizás no se pueda cumplir un plan de negocio a tres años, porque puede pasar de todo. Sí, el jefe tiene que pensar en una estrategia de futuro, pero debe ser muy ágil en las prácticas por si surge algún imprevisto", alega Castro. De ahí el inmenso potencial de la versión generativa: "Su valor es saber utilizarla para definir la estrategia. Así se aprovecha verdaderamente su capacidad y propicia el desarrollo de empresas competitivas. Si la consideran como estrategia, mejorará el negocio; se irá por delante, el primero, y esto es siempre una ventaja decisiva". Y los jefes son quienes, por contrato y deber, tienen que guiar el rumbo de la empresa que lideran.
Diego Guzmán Cascales, autor del libro “La Inteligencia Artificial (IA) y
las Habilidades Directivas”.
