Paloma Fernández Gomá
Allá por el año 2009 tuvo lugar en Algeciras un Encuentro Hispano Marroquí con la intervención de poetas de los dos lados del Estrecho de Gibraltar. Mujeres poetas que trajeron sus voces desde Marruecos como Aicha Bassry o Fatima Bennis, desde España Rosa Romojaro, Rosa Díaz y una servidora.
La poesía con nombre de mujer fue la protagonista de una jornada llena de contrastes y emoción . Estilos diferentes, formas distintas de acercar la palabra poética y siempre el mismo entusiasmo de participar y ser nexo de unión entre diferentes.
Sea pues porque la palabra es la única referencia capaz de llegar a ensamblar y conducir comportamientos participativos, por lo que conceptos, imágenes o sentimientos fueron conducidos y transmitidos a través de los poemas. El mar, el amor, el tiempo, la muerte, la vida y el otro estuvieron presentes en versos capaces de tejer un caudal de esperanza y vitalidad, donde solamente se contempló la belleza, la emoción y el sentimiento; en esta ocasión de la mano de mujeres poetas, que llenaron de poesía el aforo que brindaba la Fundación Dos Orillas de Algeciras, hoy sede de la Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Algeciras. Un edificio emblemático de la ciudad de Algeciras, obra del conocido y acreditado escultor tarifeño Pérez Villalta.
La jornada contó con la participación de la soprano marroquí Samira Kadiri, que como siempre fue un placer escuchar su bellísima voz.
Aquellos fueron tiempos fértiles en cultura, cuando se acercaban voces y pensamiento, siempre con el único objetivo de conocer más y mejor al otro. Porque en la historia del hombre está escrito que llegar a un mejor conocimiento es enriquecerse así mismo, y desde este concepto debemos mirar siempre nuestro futuro.
Esta vez el mensaje fue especial porque sólo que escuchó la voz de la mujer. Su voces desgranaron sus propios pomas con la avidez de llegar y permanecer en el umbral de un Estrecho pleno de matices que mira de Sur a Norte, para conseguir que la poesía destierre la incertidumbre y siembre espacios de esperanza.
