Esther Álvarez Pérez ha sido distinguida con el reconocimiento honorífico de Delegada Permanente de la Unión Nacional de Escritores de España para la conservación de la Memoria Histórica. La UNEE ha querido valorar de la autora gallega, tal como recoge la carta dirigida a la escritora por el presidente de la Unión, Juan Carlos Heredia, su “valiosísima aportación a este campo y su compromiso con los valores democráticos a través de la palabra, en la defensa de aquellos que más pudieron sufrir el período aciago que supuso la Guerra Civil de 1936”.
La Delegación Honorífica para la conservación de la Memoria Histórica, tal como expresa Heredia, tendrá como propósito, igual que otras vocalías similares de la Unión, el “establecimiento de puentes culturales testimoniales con otros escritores", en este caso "cuya obra o actividades públicas mantengan los mismos compromisos para la defensa de la Memoria Histórica del siglo XX”.
Esther Álvarez Pérez nació en A Coruña. Aunque su verdadera vocación ha sido la de escribir historias, su vida profesional está centrada en el mundo empresarial. Considera que la creatividad, de algún modo, mueve el mundo y que la literatura es una de las mejores cómplices.
Por esa razón es autora de narrativas donde aborda temáticas muy diferentes. Una de sus obras principales “Tinta de limón”, está ambientada en la posguerra española, período al que ha dedicado parte de su trayectoria como escritora.
Es autora, además de “El mar de Liguria”, protagonizada por una mujer acusada de brujería en la Italia medieval; y “Caracoles”, cuya trama se adentra en los suburbios de la enfermedad mental. “Humanos”, otro de sus libros destacados, representa un experimento literario, con el que Álvarez Pérez pretende demostrar que, combinando dos géneros antagónicos: la novela histórica y la ciencia ficción, es posible una obra audaz e innovadora.
