Isabel Vizcaíno Picón, poema

 

La huida hacia la trampa

Las casas se desploman como pájaros 

heridos por el fuego de los cielos. 

La sangre se desliza entre las piedras

como un idioma antiguo y olvidado. 

 

Y mientras ese aire miserable  

les cierra cada paso del camino, 

los ojos sin ventanas del destino 

asfixian la esperanza irrespirable. 

 

Camina el pueblo bajo cielos rotos. 

No hay agua, ni refugio, ni descanso, 

El éxodo es un río sin remanso, 

una trampa tendida de devotos. 

 

Los niños cargan hambre entre los brazos,  

las madres llevan miedo en las rodillas, 

los hombres gritan sobre sus colchones. 

 

No hay elección de vida entre balazos. 

La huida hacia la trampa son astillas 

clavándose en los cuerpos como aviones.


(De VerSOS para Gaza)