En nombre de la familia, el hijo del poeta, Juan José Fernández Luque, ha subrayado que para su padre “la poesía lo era todo”, y gracias a la UNEE, como delegado en Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla, “logró alcanzar sus sueños en vida”.
También la hija del poeta, Gracia Fernández, se ha referido expresamente al nombramiento agradeciendo el “cariño, confianza y apoyo” a la figura de su padre. “Gracias, porque este era su sueño y su gran ilusión, ser reconocido por esta pasión que llevaba acompañándole toda su vida”, ha expresado.
Reconocimiento único
José Antonio Fernández García ha sido la primera persona distinguida en la historia de la UNEE con un nombramiento honorífico de estas características a título póstumo, a iniciativa del presidente de la Unión y tras el repentino fallecimiento del autor, quien desarrolló una intensa labor como delegado territorial.
Heredia ha reiterado el importante trabajo de Fernández en una de las delegaciones más antiguas, una de las primeras de la etapa inmediatamente anterior a la creación de la propia UNEE en 2012. De hecho, la Delegación, inicialmente creada en la provincia de Córdoba, empezó a funcionar hace casi veinte años con el escritor José Villanueva, ya desaparecido, continuando posteriormente la labor Miguel Matamala y desde hace cinco años José Antonio Fernández.
