Voces de muerte y plomo
Rompieron al alba .
A lo lejos, entre brumas,
La serranía de Parapanda,
Evoca cercanía
A la morada de mi familia
y a la cuna de mi infancia.
Y abajo, más cerca,
Apenas. puedo ver mi Granada.
Una cortina de lágrimas.
Cubierta por un gris plomizo
Que viste la vega
Como una sabana
Y tenues luces de candiles
Que apaga la mañana
¿Qué sueño es este?
¿ es real o es una farsa?.
¿Qué hice yo?
¿Cuál fue mi crimen,
para esta cruel venganza?
Solo fui un niño
Que quiso mostrar su alma
¿Acaso mi vida es un fracaso,
o es un umbral de esperanza?
¿Qué habrá allí,
En el fondo tenebroso?.
¿Qué cosas me esperan
En el instante del paso?
¿ Será verdad lo que dicen del alma.?
¿De la luz que ciega y todo lo calma ¿
¿ Será verdad que solo queda la palabra?
¡ Que extrañas suenan la soleá.
la seguiriya y la taranta!
Ya no oiré más la petenera
Ni el sonido de una guitarra.
¿Qué será de aquel melodioso piano
Que tan suaves melodías jaleaba?.
¿Y de aquel niño que escuchaba,
Desde el alféizar de la ventana?
¿ Qué será de Granada?
¿Qué será de la Alhambra?
¿Qué serán esas voces que oigo tan lejanas?
¿ Serán mis amigos Dalí
Segura y Falla?
Y estos compañeros
De tan triste viaje,
Dióscoro y Galadí
¿Cuál será su causa?
¡ Ay! , que ya vienen cabalgando por el llano
Los siete jinetes negros
A robar la yegua blanca .
¡ Vengan ya cuchillos y matadores!
¡Que pongan fin a esta angustia!
¡ Que acaben con este tormento!
¡ Que truenen ya las armas!
Pues ya no hay remedio, ni esperanza.
Adiós, compañeros de viaje.
Seguro que nos veremos.
Donde reine la paz sin odio
y sin venganza.
Voces de muerte y plomo
Rompieron al alba
Voces de muerte y plomo
Hicieron eterna mi alma
Manuel Piñar Díaz
( A Federico García
Lorca en el 89 aniversario de su muerte)
