Manuela Lorente Lax, poemas

 

Proyecto

Después de algún tiempo de andar

con absurdas tristezas,

creo volver a la luz,

regocijarme otra vez en la luz,

alguna vez la luz.

 

Y aprender a amar el cristal

sentirme toda yo cristal.

No dejaré que nada me hiera ya

ni siquiera un suave viento.

 

Buenos maestros con interés especial

me enseñaron en periodos de mi vida,

desde el primero que dibujó el proyecto

hasta el último (inmejorable recuerdo no cabe)

pulió por fin la obra

y toda yo quedé

en extraordinaria estatua de cristal

para ornamento de algún jardín en sombras.

 

Después

se me llenaron los labios de una sola palabra.

De mi diccionario alguien tachó una palabra.

En mi diccionario ya no existe una cierta palabra.


Nostalgia de un sueño

Sombras de luz

en mañanas de Agosto,

levemente recorren mi cuerpo,

he vuelto otra vez en verano

cuando aprendí de la vida

que todo se acaba.

He andado tus calles y avenidas

y he entrado en algún pub

de recuerdos, y en cada rincón

de esa tierra, he encontrado

la ausencia de ti.

 

Ya pasaron los años del encuentro

y de una amistad relativa,

vuelvo a mi tierra,

y a solas se me escapan

los ojos al cielo, me salgo

despacio del libro... y me pierdo

y a solas conmigo pienso,

no sé, si todo fue un sueño muy grande,

o solo fue un pequeño sueño.


Lejanía

De mis ojos a la noche

que inmenso espacio,

inmensidad de luces que me miran

con brillo fulgurante,

y estallan en mi cerebro con calor humano.

 

¡Qué lejana la noche!

y en la noche el pensamiento

mudo de palabras,

sólo es un remanso de agua transparente

para guardar únicamente en su fondo

una luna de espada.

 

¡Qué lejana es la vida

qué no consigo entenderla!

y en este apeadero pienso

en todo lo que me queda lejos,

y de todas esas aves que vuelan

manifestando su verdad,

hay una, la que más siento.

¡Qué lejana la amistad!


Insomnio

Miro a un cielo rojo profundo

oscuro

lleno de estrellas,

que me miran y me alertan.

 

Cansancio sobre cansancio

etérea pena muerta.

Montones de mañanas

que me trasladáis por el soplo

de un día

a buscar otras noches.

 

Me he quedado sin días

solo tengo amaneceres y noches

que os vais y volvéis tan deprisa

dejando como el mar,

la resaca en su

                       oleaje.

Manuela Lorente Lax es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España.