Desvelos
Me quedé, una noche larga
entre desvelos
mientras se iluminaba su
cielo con estelas.
De películas... se llenan
mis recuerdos
mientras la luna platica
con las estrellas.
La almohada con premura
entre inciensos
supo que por mi algo
paseaba,
al sentir que su tez olor a
Sol
de gotitas saladas se
inundaba.
Recorrí mi pasado frente a
frente
¡le hice entender ahí cara
a cara...!
en honor a las vivencias
que van conmigo
y que viven incrustadas en
mi alma.
Descarté, el frió invierno
por si acudiera
con los troncos que prenden
grandes brasas
acaricié con mis manos
consentidas
el calor que me trasmiten
las nostalgias
!Pasearse por mi mente es
bien fácil…!
más aún cuando la vida
consiguió...
que viviera intensamente
por paisajes
que tomaron su asiento en
el corazón
Sucumbiendo al flujo de
esas amigas
las que cogieron su asiento
preferente
!las de antes, las de
ahora, las que vengan...!
¡las de cerca, las de
lejos, y las de siempre!
Más luego la extrañeza tuvo
espacio
en esa noche tibia a
duermevela,
visualizando ahí, a duras
penas...
la figura que retengo de
una abuela
Sin faltar las figuras
fraternales,
que significaron un todo en
el sentir,
que fueron en el camino
importantes
y les veo muchas noches al
dormir
A fuego lento el recuerdo
de mi madre
que me acaricia, me
conmueve y traspasa
y la fuente de los versos
fluye libre
al son de su ternura que me
abraza
Esa noche a duermevela
consiguió...
mi homenaje más humilde y
verdadero
para ellas, mujeres de mil
batallas
que sus vidas siguen en
pie, o en el recuerdo
Son las noches en las qué
aparecen...
esas letras para nada
rebuscadas,
con abrazos de una brisa y
su perdón
tras una Luna reflejada en la ventana.
Buscando
Camino...
No encuentro la carretera
¿acaso me he perdido
buscando el destino
por caminos que no eran?
Las luces que me
encandilan,
los pensamientos golpean,
y una inercia interior
me sacude y tambalea.
Camino sin un destino
voy quitando las piedras.
A sorbos ingiero salados,
a sorbos mis pasos
tiemblan.
A sorbos se hace el camino
a tragos entre la niebla,
y así, camino y más
camino...
buscando la carretera.
Del poemario El color de un sentimiento.
Despedida
Nos despediremos ésta noche
Me iré con el alma calada
Con ese torrente frio
que nos encogió la palabra.
No ha lugar de reproches
ni a insidiosas faltas.
Voy a contener el vuelo
de caricias que se escapan.
A andar echaré la vida
me iré con el alma descalza,
partiendo con rumbo incierto
con la maleta cargada.
Y allí donde me aposente
cuando amanezca mañana
certificaré que fui…
Del poemario El color de un sentimiento
Desnuda
Para deciros
cuanto siento
no hace
falta ser poeta,
solo me es
preciso
entrar en mí
y sacar letras.
explorar en
mi interior.
tal vez
tenga que llorar
y convertir el llanto en voz.
Del poemario El color de un sentimiento
María Segura es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España