Tsunami
Se enfureció el mar en
calma,
de testigo el Sol presente,
corrió un inmenso miedo
ante un peligro evidente.
¿Quien pondría freno a todo
esto?
¿Quien podría luchar
contracorriente?
Segundos, instantes,
no da tiempo a pensar,
sin apenas darte cuenta
te inunda el vendaval.
Fueron décimas. segundos
eternos
para tantos seres
que no pueden reaccionar.
Sus impulsos son
arrastrados
adentrados en el mar,
vapuleados a la estampida,
hacia un insospechado
lugar.
Vulnerable el ser humano
ante tal fuerza brutal,
pasa de ser un mundo
a ser un objeto más,
que indefenso por tal
fuerza
pierde su voluntad.
Se enfureció el mar en
calma,
desgracias dejó atrás.
Muchas vidas marcadas,
otras no volverán.
Y allá arriba el sol...
sin apenas parpadear,
quedó de testigo solo
para en algún lugar declarar.
(2° Premio Poesía en el concurso online "LEER GRATIS.COM" año 2005, basado en el tsunami ocurrido en diciembre de 2004)
Publicado en el poemario El color de un sentimiento (2016)
La Poesía
La poesía es
la inspiración
que se mueve
desde adentro.
Que germina
hacia afuera
con una mano
en movimiento.
Vive en cada
persona,
habita en el
pensamiento.
Y llega
hasta el corazón
donde seduce
los sueños.
La poesía,
la buena terapia
que diluye
el sufrimiento.
Del poemario El Color de un sentimiento
El lápiz
El lápiz es el medio
donde sereno la calma,
me da aliento
sobre láminas blancas.
Es el fiel confidente
que filtra mis descargas.
Con él viaja mi destino,
sabe perdonar mis faltas.
Si enmudece mi voz...
él me coge la palabra,
y me levanta si caigo,
y me sube y me ensalza,
y me riñe si es preciso,
y si tropiezo me levanta,
y decora los lugares
donde las huellas me
marcan,
y sueña junto a mi lecho,
y comparte mi almohada.
Es el vínculo que quiero...
donde sereno la calma.
Del poemario El color de un sentimiento
Desvelos
Me quedé, una noche larga
entre desvelos
mientras se iluminaba su
cielo con estelas.
De películas... se llenan
mis recuerdos
mientras la luna platica
con las estrellas.
La almohada con premura
entre inciensos
supo que por mi algo
paseaba,
al sentir que su tez olor a
Sol
de gotitas saladas se
inundaba.
Recorrí mi pasado frente a
frente
¡le hice entender ahí cara
a cara...!
en honor a las vivencias
que van conmigo
y que viven incrustadas en
mi alma.
Descarté, el frió invierno
por si acudiera
con los troncos que prenden
grandes brasas
acaricié con mis manos
consentidas
el calor que me trasmiten
las nostalgias
!Pasearse por mi mente es
bien fácil…!
más aún cuando la vida
consiguió...
que viviera intensamente
por paisajes
que tomaron su asiento en
el corazón
Sucumbiendo al flujo de
esas amigas
las que cogieron su asiento
preferente
!las de antes, las de
ahora, las que vengan...!
¡las de cerca, las de
lejos, y las de siempre!
Más luego la extrañeza tuvo
espacio
en esa noche tibia a
duermevela,
visualizando ahí, a duras
penas...
la figura que retengo de
una abuela
Sin faltar las figuras
fraternales,
que significaron un todo en
el sentir,
que fueron en el camino
importantes
y les veo muchas noches al
dormir
A fuego lento el recuerdo
de mi madre
que me acaricia, me
conmueve y traspasa
y la fuente de los versos
fluye libre
al son de su ternura que me
abraza
Esa noche a duermevela
consiguió...
mi homenaje más humilde y
verdadero
para ellas, mujeres de mil
batallas
que sus vidas siguen en
pie, o en el recuerdo
Son las noches en las qué
aparecen...
esas letras para nada
rebuscadas,
con abrazos de una brisa y
su perdón
tras una Luna reflejada en la ventana.
Buscando
Camino...
No encuentro la carretera
¿acaso me he perdido
buscando el destino
por caminos que no eran?
Las luces que me
encandilan,
los pensamientos golpean,
y una inercia interior
me sacude y tambalea.
Camino sin un destino
voy quitando las piedras.
A sorbos ingiero salados,
a sorbos mis pasos
tiemblan.
A sorbos se hace el camino
a tragos entre la niebla,
y así, camino y más
camino...
buscando la carretera.
Del poemario El color de un sentimiento.
Despedida
Nos despediremos ésta noche
Me iré con el alma calada
Con ese torrente frio
que nos encogió la palabra.
No ha lugar de reproches
ni a insidiosas faltas.
Voy a contener el vuelo
de caricias que se escapan.
A andar echaré la vida
me iré con el alma descalza,
partiendo con rumbo incierto
con la maleta cargada.
Y allí donde me aposente
cuando amanezca mañana
certificaré que fui…
Del poemario El color de un sentimiento
Desnuda
Para deciros
cuanto siento
no hace
falta ser poeta,
solo me es
preciso
entrar en mí
y sacar letras.
explorar en
mi interior.
tal vez
tenga que llorar
y convertir el llanto en voz.
Del poemario El color de un sentimiento
María Segura es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España
