Todas las seguridades
quedaron rotas con las
miradas que gritan
y las que no dejan dormir.
Los brazos que aprietan
pero no retienen;
los tiempos huecos debajo
de la mesa
o los pensamientos
sincronizados
al meridiano necesidad.
Todas las historias
pasadas: revisadas.
Tiempo en tiempo,
reubicado en renuncias y
falsos duelos.
Todas las respuestas
puestas en duda
y, las preguntas,
reformuladas
de otra manera o en otro
idioma.
Vivir se hizo imperioso
para poder seguir durmiendo.
La cuadratura del círculo de aromas
en su piel electrizada,
fue tendida en la sábana
blanca
al nuevo sol de mi mirada,
y descifrada estrictamente
en fórmulas de besos y
caricias.
¡El mundo entero puesto
boca arriba
para hacerle el boca a boca
y sacar susurros y
destellos!
Del poemario: “Del 7 al 14 solo dos Lunas”. Ed Esdrújula 2020. Incluido en el recopilatorio de la pandemia “Poemas en Cuarentena” y “Poemas del Confinamiento” Ed Entorno gráfico)
