Desnúdate y dime que ves
Quítate ese corsé,
no intentes conquistarme con el «tengo»
y conquístame con el «ser».
El tengo va y viene, fluctúa con el tiempo,
dime cómo sientes, cuáles son tus sueños,
roza tu mano con la mía,
para que me hable tu piel.
Desnúdate lentamente y bésame,
que tus labios me cuenten historias,
despréndete de prejuicios, de tabús…
muéstrame tu verdadero ser.
Conquístame con tu mejor sonrisa,
bebamos un poco de vino,
relajados, desnudos,
nos miramos frente a frente,
vemos al auténtico «ser»,
el corsé igual que vino se fue.
y ahora mírate al espejo, dime…
¿a quién ves?
