Es bien conocido que el desarrollo económico y social de los pueblos va ligado al campo de los Transportes y al modelo de movilidad. Es también sabido que el efecto arrastre del transporte es una actividad esencial para el desarrollo del Sector Turístico, permitiendo ampliar las posibilidades de disfrutar del ocio y en definitiva constituyendo uno de los pilares de incremento de la calidad de vida y del estado del bienestar.
Sin embargo, bajo otro aspecto el transporte puede constituir una fuente importante al deterioro del medio ambiente tanto en su construcción como en su explotación.
El uso frecuente e indiscriminado de algunos medios de transporte, mientras otros no pasan de ser testimoniales, generan externalidades negativas y pueden ser un problema para el ecosistema global.
El asunto se agrava cuando las previsiones sobre la evolución de la demanda de transporte apuntan hacia el incremento de los modos que mayor daño producen y con mayores deseconomías externas.
Adquiere importancia relevante el análisis de las externalidades y la determinación del coste social de cada modo con el fin de diseñar sistemas de movilidad sostenible que utilice la igualdad de protagonismo todas las alternativas existentes ( pie, bici, coche privado, transporte público de distintas capacidades, transporte ferroviario y tranviario, etc.
En Alicante, la Conselleria de Infraestructura y Transporte ha implantado un nuevo modelo similar a otros existentes en otras áreas geográficas europeas de alto nivel de desarrollo, con la participación del Ente público FGV y la aportación de expertos, responsables políticos, profesores universitarios y gestores en el área del transporte y el urbanismo que han puesto en común sus criterios como nuevas herramientas operativas y alternativas al uso abusivo del vehículo privado, que han derivado en el actual proyecto del METROPOLITANO DE ALICANTE. TRAM.
Se trata de un sistema ferroviario de uso alternativo TREN – TRANVIA, integrado, de alta capacidad de ocupación que requiere hasta un 70 % menos de energía y reduce hasta un 85% las emisiones contaminantes del automóvil.
Como consecuencia, se han implantado las mejores condiciones de planificación para hacer compatible su implantación que permita la convivencia de modos y donde el protagonista real sea el ciudadano y no el coche como suele ocurrir a pesar de tener 3-4 veces menos presencia urbana que el peatón en sus calles.
Moderno diseño de estaciones con intercambiadores modales, aparcamientos disuasorios, concurrencia en las nuevas paradas de otros modos complementarios de transporte, etc. Y para mejorar las condiciones de explotación se han implantado sistemas de coordinación tarifaria, coordinación de servicios y horarios y otros sistemas de apoyo, etc.
Alicante ha sido la primera ciudad española en operar un sistema de transporte público ferroviario con la modalidad de Tren – Tram.
La red tiene una longitud total de 6 líneas, 1 de Tren-Tram y 1 Diesel Eléctrica y 4 de Tranvías. Tiene una longitud total de 111,708 km. Cuenta con un total de 71 Estaciones y Apeaderos, 68 en superficie y tres subterráneas, situadas a una distancia media de 1.130 m. Km en túnel 3.665. Km en superficie 107. 206. Km en vía única 84.303. Km en vía doble 25343. La red presta servicio a la ciudad de Alicante, teniendo su origen en la Estación Central de ADIF (actualmente en fase de construcción) donde conecta con la Red Ferroviaria Nacional y otros modos de transporte. Gran parte de su trazado discurre por la Costa Blanca siendo el principal instrumento articulador del movimiento turístico de la zona, mayormente entre Alicante, El Campello, La Villa Joiosa, Benidorm, Altea, Calpe y Denia.
Damián Uclés Fernández es ingeniero y escritor. Es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España.
