Omega Escribano Paganini, poema

 

El cetrero

Esa piel enguantada,

contiene siglos en mi mano

el vuelo de sus ojos

sedas verdosas y los escapados estiletes

que siento de sus garras

¡Oh águila imperial!

Ese batir de tus alas,

la majestuosidad  de tus planeos,

un sueño inalterable,

eres emperador de los confines de la tierra

cuenta guante de cetrero

la ilusión vana

de haber querido sus viajes,

su mirada ambarina,

su oteo lejano

vuelves a mi

para agradecer mi pobre compasión humana

nunca tendremos

necios mortales

lo que tu rescatas en tu mente desconocida

¡Oh águila imperial!

Quedé el recuerdo de mi guante,

la unión de dos espíritus

que vuelan en alma

y en cuerpo.