Manuel Piñar
Los gitanos que llegan a Europa al principios del Siglo XV, que es cuando los cronistas hacen mención a ellos, son un conglomerado de varias etnias, sobre todo hindúes, griegos, cristianos armenios y algunos soldados del ejército tártaro de Tamerlán, formado por hordas asiáticas de tayikos, kirguises, kazajos y tártaros.
Entre
los cronistas que mencionan a pobladores hindúes con costumbres parecidas a los
gitanos, destaca la que se refería a una etnia de la sub casta de los Vangares
en la costa Malabar. Es relatada por de Rienzi,
y se basa en la descripción que
dieron M. Grellman, David Richardson y
Dubois de esta tribu. Cuenta que
vagaban nómadas en grupo entre las ciudades de Visapor y Bangalor en Maisur (Misora), provincia de Mahrat. Son
de color negro cobrizo y los persas les llamaban Indios negros ( tzen garis que en romaní sería zin calí,
calé en sigular). Adoran a Kali la diosa negra que es una manifestación de Shiva. En Europa la
transforman en Santa Sara Cali por influencia de algunos cristianos armenios
que venían con ellos y la celebran en La
Camarga (Saintes Maries de la Mer) el 24 y 25 de mayo. Cita Santos Rivas que en la India y en especial en
los grupos hindúes Gonds y Bhiles hoy día se adora aún a Kali.
Continúa
la descripción de Rienzi relatando que también les llaman Roumna-chal
( de donde deriva romá y romaní), que significa hombres errantes de las planicies y su vida nómada les llevó a
extenderse por toda la India, sobre todo siguiendo a los ejércitos en guerra
para los que hacían de espías y de bailarinas las mujeres. En tiempos de paz
fabrican objetos y las mujeres, comida, que venden a la tropa.
Destaca
que las mujeres dicen la buena ventura a cambio de dinero… al tiempo que tocan
un tambor y dicen palabras sin sentido.
Añade
de Rienzi que muchos salieron de la India con Tamerlán cuando arrasó la región
en 1398 ya que a diferencia de otras castas, nada les ataba a la tierra porque
eran errantes y se dispersaron por el
mundo. Hicieron de espías y de proveedores del ejército tártaro de
Tamerlán.
Pero el ejército de Tamerlán contaba también con esclavos hindúes capturados en 1398 entre los Ghebros y salvados de la masacre exterminadora porque conocían oficios o manejaban algún arte. Y también había hindúes que participaron como combatientes en Angora conduciendo y auxiliando a la línea de 54 elefantes que iba en la vanguardia del ejército tártaro.
Tras la muerte de Tamerlán en 1405 su ejército en Turquía queda desguarnecido y desprotegido y Mehmet I, el hijo de Bayaceto reprime a todas la etnias y reinos que lucharon contra su padre apoyando a Tamerlán. Relatan los historiadores de la época que limpió el centro de Turquía de bandidos, y venció al tártaro Jojou y a los tártaros negros, (Hammer Pursgtall). Tártaros negros se refería a los hindúes tzengaris (de ahí deriva zíngaro), pues en el ejército de Tamerlán, los únicos negros eran de origen hindú.
Mehmet I también lanzó campañas contra los reinos cristianos de Sinope, Trebisonda y Armenia que se habían aliado con Tamerlán en Angora. Esta persecución provoca un éxodo, no solo de hindúes, sino también de cristianos, armenios, griegos y gentes de Asia Central combatientes en el ejército de Tamerlán. Toda esa masa humana que huye de Anatolia, entra en Europa por el Danubio y confunde a los cronistas europeos, pues en función de cada procedencia, hacían referencia a su origen, lo que llevó a los europeos a creer que les engañaban. Sobre el inicio de esta migración, hubo un espectador directo. Fue Rui González de Clavijo que narró el acontecimiento en su libro donde relata el viaje que hizo como embajador a la corte de Tamerlán en Samarcanda y a la vuelta, presenció la salida de gentes de Turquía huyendo de la persecución de los turcos.
Es así como en la primera década del S XV se origina una inmigración de personas que estaban en Turquía hostigadas por los descendientes de Bayaceto en especial por Mehmet I.
En aquella inmigración llegan a Europa por el Danubio personas de origen hindú que está acreditado por que en la crónica de Forli de 1922 se dice que algunos dijeron venir de la India. La moderna genética, en estudios como los de LM Ramal Fernández, A Salas Ellacuriaga o Rrani y P Stastny. Deberiais, ha acreditado el origen hindú de al menos un 20% de gitanos españoles que tienen el ADN mitocondrial (materno) del Indostán Occidental. Pensando que puede haber otro 20% con ADN paterno que no lo detectó el estudio, se puede decir que un 40% del ADN de los gitanos es hindú. El resto de los genes apuntan a un origen centro asiático y de Asia Menor. Por otra parte, el idioma romaní era un derivado del sánscrito con el que conservaba notable parecido.
La genética no ha detectado componente morisco entre los gitanos, contrariamente a lo que han defendido algunos autores.
El origen centro asiático de otros inmigrante que fueron soldados de Tamerlán se basa en datos suministrados por Lelio Besciola que refirió que una partida que pasó por Módena en 1923 contaban haber estado en el campo de Tamerlán mandados por Cingo. Cingo se relaciona con Arzingan y hay una ciudad turca al sur de Arzingan llamada Çüngüs. Tamerlán tenía por costumbre exigir a cada ciudad una contribución de tropas a cada una de sus campañas. También entre los que llegaron a Alemania hacia 1425, según Hermann Korner, algunos parecían tártaros y llevaban espadas y jabalinas. Y Münster refiere que uno de los llegados iba al mando de una partida y se llamaba Conde del Egipto Menor y de los Tártaros.
El origen griego de otros inmigrados se halla referenciado por Lorenzo Palmireno cuando relata que algunos se entendían en griego de la Morea como se llamaba al griego medieval. Baltasar Montes, el gitano más viejo de Triana contaba en 1740 al Bachiller Revoltoso que ente ellos venían griegos. Una gitana llamada Isabel Hernández relataba también al Arzobispo de Cuenca en 1619 que entre ellos hay gitanos y grecianos. Pedro Salazar Mendoza en 1618 decía que entre ellos unos dicen ser egipcianos y suelen andar a caballo deambulando y grecianos que se suelen dedicar a los trabajos de fragua.
En el romaní había palabras de origen griego e incluso algunas como camino que se denominaba drom de dromos en griego, difería del panth de raíz sánscrita como lo llamaban los gitanos que quedaron en Turquía conservando la denominación del sánscrito.
Finalmente la ascendencia cristiano armenia se prueba con la inclusión de algunas palabras del armenio en el romaní europeo y con las manifestaciones de un pasado cristiano que algunos dan al llegar a Europa. Rui Gonzalez Clavijo en su obra Embajada a Tamorlán relata haber presenciado la persecución a cristianos y la quema de Iglesias en la región de Armenia y norte de Persia. En la obra Hechos del Condestable Iranzo se cuenta que en una partida llegada a Jaén iban los egipcianos Tomás y Martín del Pequeño Egipto, cuyos reinos habían sido conquistados y destruidos por el gran Turco y eso les obligó a huir para preservar su fe cristiana. Y lo mismo se dice del Conde Jacobo de la Pequeña Egipto y de su mujer Eloisa quienes habían tenido que renunciar a la fe cristiana y hacerse musulmanes por temor al gran Turco que conquistó sus reinos y les sojuzgó, aunque huyeron y volvieron al cristianismo.
Hubo una constante en referir a Egipto Menor como lugar de origen. La actual ciudad turca de Ercinca, junto al Éufrates, destacaba por la riqueza de sus cultivos y se le comparaba con Egipto. Marco Polo decía que Arzingan en persa se escribía Erzenjdan que daba una pronunciación que sonaba Ersyestdan, muy parecida a como se pronunciaba Egypten (Egipto) en Centro Europa y fueron los propios europeos los que con un error de traducción, señalaron un origen erróneo y los situaron en Egipto.
Hay documentos históricos que dan muestra de una buena acogida de esto inmigrantes, y en es especial en España obtuvieron de los Reyes Católicos importantes cartas para poder recorrerla. Muchos de ellos se estabilizaron con trabajos en fraguas o carniceros e incluso otros obtuvieron condecoraciones en los Tercios. Otros clanes, en cambio, persistieron en la vida nómada y errante. Eso desencadenó una persecución muy dura contra el colectivo que perseguía combatir su forma de vida y hábitos más que en su condición racial. La pretensión era asentar al gitano y demás personas que vagaban y ocuparlos en tareas que habían visto mermado su factor humano por el efecto de la expulsión de moriscos y emigración a América, como la agricultura.
Muchos se establecieron en toda Europa. En alguno casos en un régimen de total aislamiento del resto de la población, como el caso de los calderari rumanos, que prácticamente no se han mezclado con la población local.
A Andalucía de forma masiva al calor de la guerra de Granada pues en su memoria guardaban los hábitos de asistir a los ejércitos en labores auxiliares y cuidado de caballerías. Esa posibilidad que se les ofrecía en Granada en 1492 les llevó al sur de España de forma masiva.
Cuando se inicia la persecución del colectivo gitano, que comprendía la prohibición de sus hábitos de vida, lengua, música o el uso incluso de la palabra gitano, provocó que cada individuo buscase el apoyo del grupo y que las cuatro etnias conviviesen y se mezclasen, dando lugar a los gitanos que hoy conocemos, derivando su denominación de egipcianos, giptanos ( como consta documentado en el 3º viaje de Colón en 1498) y finalmente gitanos, derivado de la confusión que los centroeuropeos tuvieron al traducir “erysentdan o Erzenjdan en persa por eyipten”, lo que les llevó a relacionarlos con Egipto.
Lo cierto es que no hay ni un solo dato histórico que verifique el paso por Egipto de personas hoy integradas en la etnia gitana ni siquiera acompañando a huestes musulmanas que llegaron al sur de España. La teoría que defiende esta llegada ha sido un alegato retórico. Tampoco en el romaní y en el caló que fue la adaptación del romaní al castellano, hay palabras de origen árabe.
La voz cíngaro o zingaro viene de arzingaro o venido de Arzingan y probablemente Arzingan tome su nombre de ser la tierra de los tzengaris, es decir donde se asentaron los hindúes negros llegados a Turquía con Tamerlán. Aunque antes de 1400 ya hubo otras migraciones de hindúes a Persia. En efecto, Hanza Ispahán (Hanzah inb Hasa-el isfalani) que compuso hacia el 950 una historia de los reyes de Persia, da por principal acontecimiento del reinado de Bahram Ghor, Shah de Persia entre el 420 y 438, la llegada de doce mil Zott o Sott que eran músicos hindúes. Hanza lo escribe así: "… El buen Shah escribió al rey de la India, quién le envió a doce mil músicos Sott y Bahran Ghor y los distribuyó por las ciudades de su imperio".
Medio siglo después de Hanza, el poeta Firdudi, en el libro de los reyes (terminado en el 1011), cuenta la misma historia, pero con algunas variantes. Los recién llegados no son llamados Sott sino Luris.
Es probable que con la inmigración del Siglo XV también viniesen personas de origen hindú asentadas en Arzingan, la actual Ercinca, desde antes de los que llegaron con Tamerlán.
Esto introduce como dato una influencia hindú en la música
persa y siendo Ziryab kurdo-persa, de piel negroide, por eso la llamaban el
pájaro negro. Su verdadero origen debió
estar en aquellos músicos hindúes llegados a Persia, pues en Persia no hay
personas negras. Por tanto Ziryab lo que pudo traer a la Córdoba del Siglo IX
fue la cultura musical indo persa. Esto da pie a defender que con los árabes
también llegaron por el sur personas de origen hindú, pero lo hicieron
integrados en la cultura árabe y corrieron la misma suerte que los miembros de
esta. No tuvieron influencia en la formación de lo que después se denomina
gitanos.
Algunos autores dijeron que zingaro viene de atsiganoi que era el nombre que se daba en la Grecia medieval a una secta compuesta de personas dedicadas a la adivinación, pero los datos históricos apuntan más a su relación con la palabra persa Tzengaris e incluso con Arzingan y de hecho el parecido fonético así lo asegura.
Manuel Piñar es jurista e historiador. Miembro de la Unión Nacional de Escritores de España.
