Pedro Ruiz Hidalgo, poemas

 

En la puerta de su instituto

A Encarni B. C.

Ella salía de su mundo

de instituto y olía a libros

recién abiertos,

alegrías contenidas.

 

Yo esperaba en aquel escalón

frente a Gaona,

mochilas tibias, corazones acelerados,

minutos de escuadra,

esperas de compás y cartabón.

 

Cruzábamos la calle ligeros,

compartiendo silencios,

miradas que sabían a primeros besos.

 

El sol caía sobre los pasillos,

sobre los árboles,

sobre las manos que se rozaban,

y nuestros bolsillos llenos

de pequeños secretos.

 

No hacíamos más que caminar,

pero cada paso se sentía enorme,

cada gesto, un mundo entero.

 

La adolescencia era esto:

un timbre que anunciaba su salida,

y un temblor suave

que nadie más podía ver.


Infinitamente gris

 

«Mary, tell me what I'm living for
'Cause I feel like I'm tossed in the river
Have you a son to deliver?»


Supertramp
Roger Hodgson

Hoy es infinitamente gris,

llueve con la desgana desafinada
de quien no aporta emoción.

 

Los fantasmas del ayer,
se han convocado hieráticamente

y se presentan,

no hablan,

aunque miran,

impasibles han venido a juzgarme.

Arguyo que no pude
hacerlo de otra forma.
No gesticulan,
despectivamente
reprochan con desdeñosa mirada.

Me justifico diciéndoles
que para vivir usé los elementos
que tuve a mi disposición en cada momento.

Suficiente para mí,
aunque a ellos no les basta.

Y todavía no han desaparecido.