En la puerta de su instituto
A Encarni B. C.
Ella salía de su mundo
de instituto y olía a libros
recién abiertos,
alegrías contenidas.
Yo esperaba en aquel escalón
frente a Gaona,
mochilas tibias, corazones acelerados,
minutos de escuadra,
esperas de compás y cartabón.
Cruzábamos la calle ligeros,
compartiendo silencios,
miradas que sabían a primeros besos.
El sol caía sobre los pasillos,
sobre los árboles,
sobre las manos que se rozaban,
y nuestros bolsillos llenos
de pequeños secretos.
No hacíamos más que caminar,
pero cada paso se sentía enorme,
cada gesto, un mundo entero.
La adolescencia era esto:
un timbre que anunciaba su salida,
y un temblor suave
que nadie más podía ver.
Infinitamente gris
«Mary, tell me what I'm living for
'Cause I feel like I'm tossed in the river
Have you a son to deliver?»
Supertramp
Roger Hodgson
Hoy es infinitamente gris,
llueve con
la desgana desafinada
de quien no aporta emoción.
Los
fantasmas del ayer,
se han convocado hieráticamente
y se presentan,
no hablan,
aunque miran,
impasibles han venido a juzgarme.
Arguyo que
no pude
hacerlo de otra forma.
No gesticulan,
despectivamente
reprochan con desdeñosa mirada.
Me
justifico diciéndoles
que para vivir usé los elementos
que tuve a mi disposición en cada momento.
Suficiente
para mí,
aunque a ellos no les basta.
Y todavía no han desaparecido.
