"Pienso en la responsabilidad que implica la consideración de la UNEE"

 

María Platero

En abril de 1920, Federico García Lorca remitió a su padre una carta grave en la que le imploraba su beneplácito para permanecer en la Residencia de Estudiantes, a fin de terminar sus estudios y sus libros. En ella, Federico reclama el tiempo necesario para defender y amparar al Arte puro, al Arte Verdadero. A lo largo de toda su vida no hizo otra cosa el poeta que salvaguardar este compromiso. Declaro hoy que nuestra institución mantiene firme esta encomienda esencial, bajo tu dedicada presidencia y estímulo.

Respondo con palabras conmovidas a la ofrenda del insigne Escudo de oro que me otorga la UNEE en reconocimiento a mi trayectoria, y pienso, al ver mi nombre inscrito en la relación de magníficos talentos que me anteceden, en el mayúsculo honor y responsabilidad como creadora que implica la consideración de la UNEE hacia mis obras y proyectos.

Recuerdo tu cálida llamada de bienvenida a nuestra institución hace unos años. Me transmitiste con emoción contenida el noble propósito de nuestra organización, heredera del Sindicato Nacional de Escritores Españoles. Entre nuestros fundadores, Rafael Alberti, con quien aprendí con el relámpago de su voz que yo tampoco, “yo nunca seré de piedra”; también, José María Gironella, el perfecto autodidacta de la narración que me recuerda en sus obras la necesaria aspiración de la escritura a la trascendencia; y, sobretodo, mi venerado Antonio Gala, a quien debo las “Trece noches”, en las que dejé de ser solo una niña curiosa frente a una pantalla y me transformé en una discípula de la palabra, del diálogo que sostienen las imágenes en las ideas compartidas. Continuando la UNEE la estela que iniciaron estos genios, en la necesidad de salvaguardar la libertad de los creadores, de quienes acudimos al oficio de la palabra como al barro el alfarero, y con esa honrosa humildad de quien solo trabaja con sus manos, recibo emocionada esta distinción como un absoluto privilegio.

Afirmaba en su soledad sonora el maestro Gala, que “la literatura no es un medio de vida, sino un medio de vivir”. Sea esta por siempre mi vida agradecida, al cobijo e impulso de nuestra institución.

Carta de María Platero enviada al presidente de la Unión Nacional de Escritores de España, Juan Carlos Heredia, tras la concesión del escudo de oro.