¿Por qué se les llamó gitanos? La cuestión del Pequeño Egipto o Egipto Menor


Manuel Piñar Diaz

Todo tiene que ver con la ciudad turca de Ercinca. Está situada junto al Éufrates, y rodeada de tierras fértiles. Lo cual ya eso un dato significativo para comparar esta región con Egipto. En la Edad Media era muy frecuente establecer estas comparaciones. En la Turquía medieval,  no solo los venecianos y griegos eran dados a comparar regiones con otras, pues también lo hacían los turcos y así llamaron a Amasia la pequeña Bagdag, por su situación  junto al río Iris (Yeçilirmak) que la partía en dos, como apunta Salaberry. A Cilicia la llamaron la pequeña Armenia.

Marco Polo decía que los Persas llamaban Erzendjan a la ciudad de Acinga situada en Armenia la Grande.

En el  imperio tártaro de Tamerlán,  Erzendjan  era la ciudad más occidental, fronteriza con el Turco. De hecho la batalla de Angora se produjo porque Bayaceto  exigió tributos a esta región.

Rui González de Clavijo la describe asi en su crónica, Vida y Azañas del Gran Tamorlán… Relata  que alli hablaban persesco. Destaca que “en las faldas había muchas visita viñas y huertas, y el llano asimismo era todo labrado de panes y viñas, y muchas huertas y vergeles bien hermosos” y “es ciudad muy rica de muchas mercaderías”.

Nada más finalizar la batalla de Angora fue visitada por Rui Gonzalez de Clavijo que nos da una noticia de primer orden de sus habitantes  y del entramado social de la región. Dice que en la ciudad de “Arsinga… había muchos Armenios, Cristianos y Griegos” y “cuando Tamurbec (Tamerlán) viniera sobre la ciudad de Sebastia (Sivas), una ciudad que era del Turco y la destruyó, que el Turco que vino sobre esta dicha ciudad de Arsinga y que la entraron, y que Tamurbec venció al Turco, que tornó a esta ciudad, y que la tomó para si, como la tenía primero.”  Esa mezcla de cristianos, griegos, armenios, persas y musulmanes, era generalizada en toda la región del este de Turquía y costas del Mar Negro, pues la describe Rui Gonzalez en Sinope, Trebisonda o Erseron la actual Erzurum turca.

Las descripciones que hace Rui Gonzalez de estas regiones turcas dan cuenta de ser territorios convulsos por la continuas conquistas y reconquistas y permiten extraer destacados datos para explicar la migración de gentes que salen de Turquía y llegan a Europa donde se les llama gitanos.

Es  destacable  como se le llamaba en aquella época. En el idioma persa que era el hablado en esta región en el Siglo XV, según  la Crónica de Martyros Ersenkatsi (Blas Navel Perez, El relato de Martyros en Armenios en el Nuevo Mundo)  que fue Obispo de la Ermita de San Ciriaco en Norkiegh, se presenta así mismo como  como “nacido en Erzendjan.” Fue peregrino a Santiago y viajó por Europa en 1489, Ello reafirma la versión de que aún mucho después de Marco Polo, la ciudad era conocida con la misma denominación persa. En otros textos de la época aparee como Erzindjan.

Erzendjan en persa, contenía la raíz Zend que en algunos idiomas de Centro Aisa designada a los habitantes del río Zend o Zind o Indo. Ello sugiere que antes del S XV, en que llegan los Roumna-Chal con Tamerlán, ya debió de haber habido importantes asentamientos de gentes de la India en esa región. De hecho Hanza Ispahán (Hanzah inb Hasa-el isfalani)  compuso hacia el 950 una historia de los reyes de Persia,  (Shah Nammeh ) y cita como  principal acontecimiento del reinado de Bahram Ghor, Shah de Persia entre el 420 y 438, la llegada de músicos de la India.

También el poeta Firdudi o Ferdowsi, en el libro de los reyes (terminado en 1011), relata la llegada de los hindúes  Luris que provenían de la ciudad hindú de Alur situada al sur oeste de la India en la antigua Misora, actualmente  Karnataka, que es la misma región donde De Rienzi sitúa a los tzengaris o hindúes negros. En el oeste de Irán, al sur de los montes Zagros existe la provincia de Loristán, antes Luristán o tierra de los Luri, por lo que hay datos que verifican esa noticia histórica.

En persa  Erzendjan o Erzindjan vendría a significar la tierra de los hindúes. Pero en persa la z tenía una pronunciación fricativa palatal retrofleja que daba un sonido de entre una s (la s de Córdoba) muy suave y una y. La composición dj daba una sonoridad entre la t y la g gutural, recordando a la terminación gdtan con cierto sonido final velar, tratando de recomponer la terminación tan que en Centro de Asia significa país o pueblo de (Tayikistán, Paquistán).

 Cuando llegan a Europa y mencionan a Ersyengdtan o Ersyingdtan en persa, los centro europeos encuentran una pronunciación muy similar a Egypten y lo traducen por Egipto, pues la pronunciación persa les resultaba extraña.

Ese error de traducción es el motivo que llevó a relacionar a los gitanos con Egipto. Piénsese lo difícil que resulta a veces trascribir palabras de un idioma a otro y sobre todo introducir los fonemas adecuados para mantener la misma pronunciación cuando se trata de palabras que no tienen un término adoptado por el idioma al que se incorporan. De ahí que los centroeuropeos que oyesen la pronunciación de Erzendjan fácilmente la confundieron con Egypten por la similitud fonética y situaron el origen de los gitanos en Egipto.

Lo destacable con esta versión, por lo demás novedosa e inédita, en lo relativo a la explicación de por qué se les denomina gitanos, es que ninguna de las personas que hoy se engloban en la etnia gitana en Europa , pasó por Egipto ni provenía de Egipto. Ni siquiera por mención de fuentes indirectas, aunque ha habido intentos relacionarlos con la entrada de tribus africanas, como es el caso de Félix Grande que simplemente lanza esa hipótesis por una deformación ideológica de un sector de eruditos,  empeñados en juntar a gitanos e invasores musulmanes.. O incluso en el Diccionario Geográfico Universal de 1831, impreso en Barcelona por José Torner, se decía que con Abderraman  entraron unas tribus procedentes de Yemen y  comprendidas en el Califato de Egipto a los que se llamaba Egiptanos, para diferenciarlos de bereberes que vinieron de Fez y a los que se conocía como moros. Como se aprecia es una teoría muy antigua y en desacuerdo con las aportaciones de la genética. Los diversos estudios de ADN realizados a los gitanos, no han detectado ascendencia árabe, ni bereber, ni tampoco judía, aunque hoy hay una corriente empeñada en emparentar a gitanos con tribus perdidas de Israel.

La entrada por África no es más que un deseo romántico de hacer contemporáneos a gitanos y musulmanes para dar aún más énfasis al Al Andalus idílico con musulmanes, judíos, mozárabes y ahora gitanos, que ciertas ideologías pretenden imponer como verdad incontestable fruto de un delirio utópico.

Esto no quiere decir que sea absolutamente descartable que a la España musulmana llegasen personas descendientes de antiguos pobladores hindúes establecidos en el territorios islamizados, pues de hecho Ziryab, llamado el pájaro negro por su piel, no por su vestimenta,   presentaba características físicas que permiten relacionarle con el aspecto negroide de los hindúes, y por tanto con los célebres músicos traídos a Persia por Barhan Ghor; y como él pudo haber otros descendientes de esos pobladores que llegasen hasta aquí. Pero estos lo hicieron como musulmanes integrados en esta comunidad y ninguna influencia tuvieron en la formación de la actual población gitana de España. Es más ninguna constancia hay de que entre los musulmanes que habitaron la península, hubiese personas con el estilo de vida y costumbres similares a los que después fueron llamados gitanos. 

La más que probable relación de Ziryab con los músicos de la India, es algo  destacable para relacionar su influencia musical en España con la música hindú.

En 1416 se documenta la primera referencia a Egipto en la crónica de Brassov  (hoy  Kronstadt) y  no se habla ni de  Egipto Menor ni de Pequeño Egipto, pues solo se alude a Emaús de Egipto como persona que dirigía un grupo de visitantes llegados a esa ciudad.

En apoyo de esta versión de que el Egipto que los europeos atribuyeron como origen de los gitanos, no se correspondía con el país africano, se debe considerar la cita de Sebastian Münster  que vivió entre 1490  y 1552. Relataba que tuvo una entrevista con gitanos cerca de Heidelberg y uno le dijo que Egipto Menor estaba más allá de Tierra Santa y de Babilonia. Lo que ocurre es que Münster reinterpretó la explicación, pues escribió   “dixi, ergo Aegyptus versa minor, non est in Africa iuxta Nilum, sed in Asia iuxta Gangem aut Indum fluvium”, (yo dije, entonces Egipto Menor no está en Africa cerca del Nilo, sino en Asia  a lo largo del río Indo o Ganges). La conversación sugiere que efectivamente el gitano le dijo que Egipto Menor estaba más allá  de Tierra Santa y de Babilonia entre dos ríos, que debían ser el Tigris y Éufrates, pero Münster los interpretó como el Indo y Ganges.

Lo que resulta al fin de esta cita de Münster es que el gitano estaba aludiendo a la región de Arzingan.

Arzingan, zínganos, zíngaros, tzengaris, Cingo, Zind, Zingari, Zindelon, Erzendjan, Egypten, egiptanos, gitanos, son términos referidos en las crónicas que presentan una fonética lo suficientemente sugerente como para concluir que hubo una relación entre la migración gitana y esta región del Este de Turquía y por el parecido fonético con Egypten y por diversos datos que se van a ir exponiendo, es la que destaca como principal punto de partida hacia Europa de lo que se llamaría después etnia gitana.

Otros investigadores han indagado sobre la  localización del  Pequeño Egipto  o  Egipto  Menor, con datos de difícil  encaje,  y en alguna ocasión, hasta  alterados.

Según Leblon (Los Gitanos de España. El precio y valor de la diferencia), en la república de Venecia se daba el nombre de Pequeño Egipto a la costa europea del Mediterráneo oriental hasta el  mar de Mármara que comprendía desde Modon (Methoni) hasta la antigua ciudad de Nicomedia (hoy Izmit).

Por su parte, Anton Hermann dice que a la región de Nicomedia (Izmit) se le conocía por Pequeño Egipto por su fertilidad.

Sin embargo, no existe mención alguna por parte de escritores venecianos que haga referencia al Pequeño Egipto y ningún cronista del final del medievo da noticias o suministra datos para la ubicación geográfica de esa región. Nadie la cita.

En el mismo sentido, y siguiendo al antropólogo Fay Cooper Cole,  Amada López de Meneses (La inmigración gitana en España en el Siglo XV), opina que la denominación de Pequeño Egipto designaba una región de la Turquía mediterránea. Y cita en su apoyo, que en el Siglo XVII el sultán tomaba posesión como rey de Epiro y del Gran y Pequeño Egipto, pero tampoco esto aclara su ubicación.

Otros autores lo sitúan en una localidad de la zona occidental de Grecia, en concreto en la zona de Corfú y Methoni.

Vaux de Foletier, alude a las noticias que ciertos viajeros alemanes (Stefan von  Gumpenberg y Arnold  von Harff)  dieron acerca de entre 100 a 300 cabañas de cañas habitadas cerca de Modon por gentes que se dicen ziguner. Eran negros mineros y herreros que usaban el doble fuelle de cuero para la fragua. La colina donde se situaban se llamaba Gype y el pueblo Klein (pequeño) Gypte.

No ha sido posible acceder al texto exacto del relato de Stefan von  Gumpenberg, aunque se sabe que visitó la región en 1449 cuando ya había gitanos establecidos en Europa (Renard Gluzman. Between Venice And The Levant: Re-Evaluating Maritime Routes from the Fourteenth to the Sixteenth Century).

Si se ha podido localizar el texto de Arnold von Harff que no habla ni de ziguner ni de Klein Gypte. Arnold von Harff  visitó la zona de Modon en 1496-99, y por tanto también cuando los gitanos llevaban ya ochenta años establecidos en Europa,  y  encontró “un barrio entero de pobres, medio desnudos que vivían  en pequeñas casas con techo de caña. Eran unas  300 familias, llamadas Suyginer. Y añade que eran “iguales a los que llamamos Heiden (gitanos) que en Alemania dicen ser de Egipto y que deambulan en nuestras tierras. Se dedican a  zapateros también herreros.”

 En una de las chozas, “el yunque se encuentra en el suelo, y la mujer y el hombre se acercaron. Entre ellos estaba el fuego. Cerca de ella había dos bolsas de cuero pequeñas, como las de una gaita, la mitad en el suelo y apuntando hacia el fuego. Así que la mujer, que estaba sentada, a veces levanta una de las bolsas y luego presiona hacia abajo de nuevo. Este viento envía a través de la tierra al fuego, para que el hombre pudiera seguir adelante con su retoques.”

 Harff dice que “la raza es originaria de un lugar llamado Gyppe a unos cuarenta kilómetros de distancia y unos sesenta años atrás (hacia 1430) el emperador turco tomó Modon tras lo cual algunos condes y señores huyeron a Roma a implorar auxilio del Santo Padre. Así que él les dio carta de recomendación, pero no encontraron, en ninguna parte ayuda. Así que murió en la miseria, pero las cartas pasan a sus sirvientes y los niños, que todavía deambulan en nuestras tierras, y se llaman de la Pequeña Egipto. Pero eso es una mentira, ya que sus padres llegaron desde el territorio de Gyppe, llamado también Suginia, que no está tan lejos de nuestra ciudad de Colonia, ya que es de Egipto. Pero estos vagabundos son unos pícaros y reconocen las tierras. "

En este pasaje no se menciona directamente a este lugar como el  Egipto Menor y a la localidad se le denomina Gyppe, no Gypte. Es en el siglo XIX cuando llegan otros viajeros al lugar y aluden a Gypte, con lo que cambian una letra, conociendo ya los textos que cuatrocientos años atrás referían a los gitanos como originarios del Klein Egypten. Es por ello que cuando llegaron al lugar iban con el prejuicio de que podía ser el de procedencia de los gitanos y se encuentran con gentes que por su pobreza, se parecían a los heiden o gitanos que esos mismos viajeros habían visto en Alemania y seguramente para reforzar su teoría como lugar de origen de ellos convierten a Gyppe en Gypte.

 Tampoco parece probable que de esas trescientas familias que eran suyginer, que no ziguner, voz no parecida a gitanos ni atsiganos, saliesen todas las personas que llegaron a Europa en la migración, que en algunos casos como la que merodeó por centro Europa siguiendo a Zindelón, se decía compuesta de miles de personas. Y, por otra parte, la salida de los inmigrantes desde allí hacia 1430, no se corresponde con la llegada a Europa, pues antes de esa fecha ya había multitud de partidas deambulando por todo el Continente que situaban su procedencia en Egipto Menor.

Con estas noticias sí es cierto que vuelve a aparecer la relación de estos inmigrantes con la fragua. Y no es de extrañar que algunos individuos de los que salieron de Turquía con la gran migración que da lugar a los gitanos en Europa, se dirigiesen hacia la costa occidental de Grecia y se estableciesen como herreros cerca de Methoni, pues en aquella fecha era lugar de paso de los numerosos ejércitos que intervenían en las guerras que durante dos siglos asolaron el Peloponeso, Los Balcanes y Turquía. Allí había demanda de armas y la zona era idónea para venderlas.

También se suele citar a un viajero francés llamado Jean Cucharmoys que en 1490 visitó la zona y contaba que vivían allí unas personas a los que llamaban gyptianos. Pero ya conocía ese nombre por las crónicas que relataban la llegada a Europa de los gitanos. Y pudo haber tomado esta denominación deformando la de “gypianoi” o naturales de Gyppe por la gyptianos por influencia del nombre que les daban los cronistas. Igual que en el caso de Harff, las personas que vio Cucharmoys pudieron haberse establecido allí como integrantes de una partida de las mismas gentes que ochenta años antes salieron hacia Europa y por tanto este lugar al que él llama Gypte, el mismo al que Harrf llamaba Gyppe, pudo ser otro de tantos destinos elegidos por los que huyeron de otros lugares del Peloponeso o Turquía en la gran migración de principios de los años 1400. Y es que cuando se inicia esta, la zona de Corfú y Modon estaban sometidas al protectorado de Venecia. Eran lugares relativamente seguros del asedio turco y eso hacía que la región fuese idónea para establecerse.

Con todo no se ha podido localizar el relato exacto que hace Jean Cucharmoys, para comprobar si menciona al lugar como Gypte o como Gyppe al igual que hiciera Van Horff.

Con apoyo en estos datos Vaux de Foletier, explica que  esta región fue devastada en 1500 por Bayaceto II y eso produjo que los que habitaban el suburbio de chozas, a los que considera  gitanos, saliesen hacia Europa.

Lo que ocurre es que la conquista de Methoni (Modon) y su región por los turcos tuvo lugar efectivamente en 1500 y todos los gitanos que llegan a Europa situando su procedencia en Egipto Menor, lo hicieron antes de la caída de esa ciudad, pues los primeros lo hacían en 1415 y ya situaban allí su procedencia. Por tanto la migración no estuvo relacionada con la conquista de Modon por Bayaceto II y la crónica de Von Harff no aclara que allí estuviese radicado Egipto Menor.

Ni siquiera en sus campañas de 1397 los turcos llegaron a Methoni, aunque sí  hasta Argos,  que  está en la costa oriental de península de Morea mientras Methoni está en el suroeste, a unos doscientos kilómetros.

Resulta dudoso al fin, que el Egipto Menor al que aludieron los gitanos llegados a Europa, coincida con la localidad de Gyppe que otros transformaron en Gypte, cercana a la actual Methone.

Tampoco está acreditado que los gitanos europeos coincidan con la secta de los atsiganoi.  Donald Kenrick (De la India al Mediterráneo: Migración Gitana) asegura que hubo hasta tres grandes migraciones de gentes de la India hacia Persia, en el 241, 420 y 1011, la primera y tercera fueron músicos traídos por los sátrapas persas y la otra de trabajadores. Alguna de esas migraciones pasó a Armenia y de allí a Bizancio, donde se les conocía con el nombre de atsiganoi

Los cronistas antiguos dicen que los atsiganoi llegaron de Frigia, (Asia Menor), hacia el siglo IX pero no se dan más detalles, y por supuesto, no hay datos de que formasen parte de una migración de gentes de la India muy anterior al siglo XIV, cosa que tampoco es descartable. A ellos  se refería George de la Pequeña, discípulo de San Jorge (el Grande), cuando los atsiganoi, que eran magos, prepararon pócimas con veneno en carne a las alimañas y mataron a las alimañas en una zona de Bizancio.

Como personas dadas a la magia y hechizos, debieron tener el rechazo de los musulmanes por dedicarse a prácticas incompatibles con el islam y por tanto motivos fundados para huir o dejar este hábito.

A vista de ello es aceptable que entre los griegos que venían en la migración, hubiese gente de la secta de los atsiganos. En cambio, lo que no resulta compatible con las fuentes que se han venido exponiendo es que todos los gitanos fuesen atsiganos radicados en Grecia.

Tampoco es aceptable la teoría de Leblon cuando afirmaba que zíngaro proviene de atzinganoi. Leblon transformó para ello atsiganoi en atzinganoi. Zingaro proviene de Tzengaré,  que en persa significaba hindúes (Tzen) negros (garé).

También  llama la atención que en la extensa crónica de Rui González no se contenga ninguna mención a Egipto Menor ni al Pequeño Egipto, pese a que suministra una información muy detallada de todos los lugares por donde viaja; y en especial de la región turco griega desde Chipre hasta Trebisonda en el Mar Negro, y después a la vuelta por el interior donde desvía la ruta huyendo de Caraotoman.

Por ello cobra fuerza la hipótesis de que la mención a Egipto como origen de los gitanos se debe a un error cometido por los europeos al traducir la voz persa Erzendjan, la actual Ercinca de Turquía.

Pero no  solo hindúes llegaron en aquella migración. Con los datos que dan las fuentes consultadas, debidamente interrelacionados unos con otros y con los acontecimientos que tuvieron lugar en la región, se está en disposición de afirmar que hacia Europa emigraron un conglomerado de etnias que comprendía hindúes llegados a Turquía acompañando al ejército tártaro de Tamerlán con ocasión de la batalla de Angora. También griegos salidos o bien de zonas de la Grecia  conquistadas por los turcos a finales del siglo XIV, posiblemente de la secta de los atsiganos  o bien griegos radicados en la misma Turquía en regiones  como Trebisonda y Arzingan, que contaban con una población significativa de origen griego, según relató Rui González.

Rui Gonzalez menciona esta persecución contra aliados de Tamerlán. Relataba que al llegar los embajadores a Sinopoli en 1404, supieron que el Señor de Espandiar que gobernaba la villa estaba en otro lugar con cuarenta mil hombres esperando entrar en combate con el hijo del Turco que le quería mal por haberse atributado a Tamurbec (Tamerlán). El dato constituye un claro caso de represalia a esta región por su alianza con los tártaros en Angora.

Rui González describe también continuas guerras entre un defensor de un castillo del reino cristiano de Trebisonda, llamado Cabasica y los turcos vecinos del linaje de los Chapenies, surgiendo en esa región otro foco de inestabilidad.

Había también combatientes del ejército de Tamerlán que quedaron aislados en los destacamentos más avanzados a la retirada del grueso del ejército hacia Samarcanda tras su muerte. Este componente comprende gentes de toda Asia Central como uzbecos, kazajos, tayikos, kirguises, kurdos, armenios, tártaro mongoles, o caucasianos. Noticias de esas compañas las suministra Salaberry cuando relata que Mahomet (Mehmet I), después que se retiraron los tártaros, y antes de dirigirse a Angora y Bursa llevó a cabo una campaña “pour éloigner et repousser du territoire d´Amasie des bandes errantes restées encore en arrière” (op cit Tomo I pag. 125).  Mehmet estaba establecido en Amasya que se sitúa a unos 300 kilómetros al oeste de Arzingan y por tanto todo el entorno de Amasya y centro de Turquía fue objetivo de estas campañas, como se desprende del relato de ese historiador con el fin de eliminar los grupos errantes que todavía estaban en la  retaguardia.

La cita de Salaberry destaca como consiguió que los tártaros que dejó atrás Tamerlán respetasen su territorio, venciendo “al tártaro Jahja ou Isa y a Sandschi cerca de Bolu” y “capturó a Koepe que era un bandido llamado el perro en la planicie de Kasaba”. Kasaba es una ciudad situada también junto el Éufrates a 300 kilómetros al Sur de Arzingan y a 150 de Çüngüs.

Por su parte también el historiador Hammer Pursgtall   relata que Mehmet I con la ayuda de la astucia y de la fuerza, venció y sometió a “les Tatares noirs (tártaros negros) colonie de Mongols établis dans l'Asie Mineure depuis la première irruption.

Cuando relatan los historiadores que combatió a los tártaros negros, se refieren a hindúes pues entre los tártaros la única raza negra que había eran  hindúes o zincali, es decir hombres negros de la India lo que nos pone de nuevo en la pista de los tzengaris o hindúes negros como llamaban los persas  a los Roumna-chal u hombres errantes de las planicies, según la crónica de De Rienzi e incluso sobre hindúes que formaron parte del ejército tártaro como podían ser los contingentes de esclavos o combatientes en las levas que combatían con elefantes. Sin embargo con algunos “tartes noirs”, según Hammer Pursgtall, llegó a pactar, sometiéndolos con astucia, lo que explica que no todos los hindúes abandonasen Turquía y de hecho hoy día una de las comunidades de gitanos más numerosa del mundo es la turca. Sin duda alguna esta nutrida comunidad es la consecuencia de la habilidad de Mehmet I para someter a los tártaros negros.

Y también hay noticias de que algunos habían sido cristianos de cultura griega que podían conocer el persa y eso apunta a cristianos de regiones de Arzingan y Armenia limítrofes a Persia, donde eran abundantes y además se hablaba también persa como relató Rui González.

Rui González fue testigo de como Arzingan y toda la región de Armenia,  fue  atacada por Caraotoman de origen Turcoman en 1406. Decía que fue un tributario Tamerlán, pero al morir este, arrasó la región con diez mil hombres provocando huidas masivas de personas con sus ganados hacia Gurgania región de Centro Asia que limitaba a Georgia y seguramente a otras regiones. Rui González cita solo la huida a Gurgania porque volvía de Samarcanda y tuvo que desviar su camino, para no tropezarse con Caraotoman y coincidió así con la migración.

Las persecuciones obligan a que distintas personas, de distintas  etnias de la zona de Arzingan, emprendan la huida hacia Europa. Ese conglomerado étnico lo formarían tzengaris  o zincalés, es decir gentes llegadas de la India a la zona de Arcingan en distintas épocas y de distinta condición, armenios cristianos radicados en los reinos cristianos que aún pervivían en Anatolia y estaban recién sometidos, gentes de origen griego procedentes de la amplia población griega asentada en la región desde la época de Alejandro Magno y gentes de Centro Asia enroladas en el ejército de Tamerlán que quedan aisladas en toda Anatolia y escapan también hacia Europa.

Ya abandonasen Anatolia por Bizancio o por Georgia, lo cierto es que no todos los pobladores hindúes salieron del imperio turco, pues cuando este adquirió la estabilidad perdida por la batalla de Angora, surgen leyes especiales sobre los tsiganes. Marushiakova y Popov   afirman que 1430 es cuando se hace mención por primera a los tsiganes  en documentos imperiales,  con motivo de un registro tributario de Nicopolis (Bulgaria), que les clasifica por profesiones y aparecen como personas sedentarias distintas a los turcos por su pertenencia étnica pero no por su modo de vida. Los oficios más frecuentes eran los de músico, bailarines, fragüeros y comerciantes de ganado. (Elena Marushiakova y Veselin Popov. L´Empire Ottoman)

Todos salieron hacia Europa por el Danubio y en la ruta se mezclaron formando grupos que tomaron distintas direcciones. Con el  tiempo se formó un conglomerado étnico, que el ADN ha confirmado.

De la obra El Flamenco en su origen.

Manuel Piñar Díaz es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España.