Sácate partido

 

Ana Julia Martínez Fariña. Micro-teatro

Una estancia. Salita de estar. Una mesa de salón y dos pequeños sofás.

Algunas cosas, sobre la mesa.

Una mujer está sentada en uno de los sofás leyendo una revista.

Entra un hombre. Se sienta frente a ella. Sostiene un libro entre las manos. Parece preocupado. El gesto de su cara así lo refleja.

La mujer  lo mira y al verle así, deja de leer la revista y le sonríe.

SILVIA

¿Qué te pasa?

RICARDO

Algo muy grave

Silvia deposita la revista sobre la mesa. Se pone en pie y va hacia él, asustada.

RICARDO

No, no, no, no vengas que no estoy para fiestas. Ahora mismo no soy capaz de ponerme en situación ni a tiros destemplados.

Silvia frena y pone las manos en la cadera, airada.

SILVIA

¡Hijo de mi vida! Cualquiera que te oiga... Ni que yo fuese una, salida. Me dices que te pasa algo grave y me voy a tirar sobre ti, en plancha. Vamos que….ya te vale.

RICARDO

Perdona cariño, estoy … que no sé qué hacer.

SILVIA

¿Con respecto a qué?

Ricardo extiende el libro hacia ella

RICARDO

Con respecto a esto

SILVIA

¿Qué le pasa a ese libro? No te entiendo

Ricardo abre el libro por la mitad y muestra varios billetes de 100 euros en el interior. A Silvia le saltan los ojos de las órbitas.

SILVIA

¡Mogollón de billetes de cien euros!!!

RICARDO

60 billetes de 100 euros. Concretamente: 60 billetes de cien euros. ¡Aquí hay 6000 euros Silvia!

SILVIA

¿Los has robado?

RICARDO

¡Pero cómo iba a mangar 6000 euros, Silvia!!! ¿Qué crees que ando con una media en la cara atracando bancos o qué soy como Clyde de “Bonny and Clyde”?

SILVIA

¡Ah no sé!  Lo que sí sé, es que yo no soy Bonny. ¿De dónde has sacado tanta pasta?

Ricardo cierra el libro y le muestra a su mujer el título

SILVIA

 “SÁCATE PARTIDO” ¿Y? Ese es el título del libro ¿Qué me dices con eso?

RICARDO

Me lo han prestado para leer.

SILVIA

¿Para qué te saques más partido?

RICARDO

No, para que te lo saques tú

SILVIA

¿Quéeeee? ¿Quién ha sido el gilipollas que te ha dejado un libro para que yo me saque más partido?

RICARDO

Antonio

SILVIA

¿Antonio Vales?

RICARDO

El mismo que viste y calza

SILVIA

Pero ¿qué se ha creído ese imbécil?

RICARDO

Oye que es mi amigo

SILVIA

Como si es tu padre. Es un impresentable. ¿Cómo se atreve a dejarte un libro para mí que ponga eso. Es que siempre va a hablar el menos indicado. Un tipo que es más bruto que llevar un cerdo a la ópera, osa regalarme un libro para que yo, me saque partido. Que lo lea él, que buena falta le hace.

RICARDO

No lo tomes tan a la tremenda,  mujer. Él no lo ha hecho con mala intención. Es un bonachón.

SILVIA

Es un capullo, siempre lo ha sido. Lo que pasa que tú, no lo ves porque con aquello de que es un amigo de la infancia nunca te has parado a pensar que …

Ricardo la interrumpe.

RICARDO

Lo que hay que pararse a pensar es, en qué hacemos con el dinero.

Silvia le quita el libro de las manos.

SILVIA

¡Dame el libro!

RICARDO

¿Con el dinero de por medio? ¿Te lo vas a gastar?

SILVIA

Por Dios que cosas tienes, cualquiera que te oiga… Quiero ver una cosa.


Ricardo le entrega el libro y Silvia lo abre por la mitad. Comienza a leer:

 

-Como atraer a los demás

-Como llegar a estar satisfecho con uno mismo

-Búscate

-Encuéntrate

-Medita

-Como ganar más dinero

-Álzate con la victoria

SILVIA

Pero…. Pero ¡esto es el colmo! Pues claro que me voy a alzar con la victoria. ¡¡¡¡Me voy a quedar con tu dinero, cretino!!!

RICARDO

Cálmate Silvia, que no es para tanto. Es un libro, no una sentencia.

SILVIA

Como si lo fuese, pero ¿de qué me conoce ese tío para tomarse esas confianzas?

RICARDO

Cariño, no te alteres

SILVIA

Tendría que dártelo a ti que lo necesitas más que yo….pero en fin lo importante ahora es…

RICARDO

¡Eso! Lo importante ahora es saber qué, hacemos con el dinero y no  con  lo que dice el libro o deja de decir.

SILVIA

¿Qué hacemos?

RICARDO

¡Eso digo yo! ¿Qué hacemos?

SILVIA

Lo primero dejar de preguntarnos lo mismo.

               (Se queda pensando y rápidamente reacciona)

¡Nos lo quedamos sin más, Ricardo!

RICARDO

¡Pero Silvia! ¿Cómo nos lo vamos a quedar? Es su dinero

SILVIA

¿Y quién le manda guardarlo en medio de un libro y luego prestarlo?  Era mejor que lo metiera en un colchón como hacían antes.

RICARDO

Pero no podemos quedarnos con la pasta, Silvia, es mucho dinero

SILVIA

Pues hace falta ser inconsciente, dedicarse a meter dinero dentro de un libro y luego aún  no acordarse y prestar el libro como si tal cosa.

RICARDO

Tiene pasta

SILVIA

Pero a nadie se le ocurre, tirar 6000 euros así como así. Yo apunto a que no lo sabe. Igual no son suyos y son de su mujer.

RICARDO

Ella sabe que me lo ha dejado. Estaba delante.

SILVIA

Entonces hay que devolvérselos …ella es ¡una serpiente de cascabel! Si son de ella y se da cuenta… si no se los devolvemos estamos perdidos.

RICARDO

¿Por qué?

SILVIA

Porque es capaz de enviarnos a los GEOS. No sé, esto me huele mal

RICARDO

A libro viejo y a dinero es a lo que huele, Silvia.

SILVIA

¡Hay que llamarles y decirles que el libro es como la Caja de Pandora.

RICARDO

Espera…. Se me ocurre una idea

Pero Silvia como si no le escuchase, descuelga el teléfono y se pone a marcar.

RICARDO

¡Espera un momento!

SILVIA

¿Has cambiado de idea? ¡A ti no hay quien te entienda!

RICARDO

Sí, es que… ahora que he sentido el apresto de los billetes… en mis manos

SILVIA

No quieres desprenderte de ellos, no me digas más

RICARDO

Es que todo crea adicción y yo… sabes que soy muy apegado.

SILVIA

¡Sí ya! Lo que pasa es que no quieres devolver ese dinero ¡Pues hay que devolverlo!

Silvia se pone a marcar números en el teléfono inalámbrico.

RICARDO

¡No lo llames!

SILVIA

Y nos meten en la cárcel. (Con ironía) No pasa nada. Abrimos una cuenta en Suiza

RICARDO

¿Cómo que una cuenta en Suiza?

Silvia

Primero le dices que perdiste el libro ¡¡¡Qué pena!!! ¡Con lo interesante que es y lo que gustaría a Silvia! Y luego hacemos una evasión de capital

RICARDO

¡Hala! Ni que fuese una fortuna

SILVIA

Son 6000 euracos. Un millón de las antiguas pesetas. Da para algo más que una cena de marisco y un buen vino

RICARDO

¡Y tanto! Pero me extraña. Antonio es muy meticuloso. Es muy raro que se trate de un error. Igual es para probar mi amistad

SILVIA

¡Pues vaya manera de probarla! Nadie hace eso, Richi, nadie es tan tonto de arriesgar 6000 euros para probar a nadie. ¡Nadie!

Silvia se pone a marcar el número de teléfono del dueño del libro mientras Ricardo vuelve a contar el dinero. Cuando se da cuenta de que su mujer está llamando a su marido ya es tarde, ya “alguien” responde desde el otro hilo teléfonico.

SILVIA

Hola ¿qué tal? ¿cómo os va? Imagino que bien… Escucha Antonio. Tú le has prestado un libro a Ricardo titulado: “SÁCATE PARTIDO”Pues no veas ¡el partido que le vamos a sacar!

RICARDO

¡Silvia! ¡Silvia!  Coño espera

Ricardo se inclina de mala manera y se cae de la silla en presencia de una Silvia que ni se inmuta y sigue hablando por teléfono. Ricardo desde el suelo eleva un brazo para alcanzar a su mujer y quitarle el teléfono de la mano

SILVIA

Ricardo ¿qué haces? Pareces una culebra arrastrándote por el suelo.

Antonio oye eso, se extraña y le debe de preguntar qué ocurre porque Silvia le responde

SILVIA

No, nada, es mi marido que está tonto. El dinero le nubla la razón

RICARDO

(susurrando)

¿Qué dinero? ¡No le digas nada!

SILVIA

¿Te das cuenta del libro que le prestaste a mi marido? Sí, ese mismo. Ese que muy amablemente lo enviaste con ánimo de ayudarme a mí… (con marcada ironía)  no sé en qué… primero tendrías que ayudarte a ti mismo

RICARDO

¡¡¡¡Silvia!!! Para de una vez, joder que me acabo de….

SILVIA

¿Tienes idea de lo que hay dentro de ese libro? Nooooooo, las minas del Rey Salomón, no… pero poco le falta. 6000

RICARDO

3000.  dile  3000 y nos quedamos con la mitad (dice Ricardo que todavía permanece en el suelo, hablando como para el cuello de su camisa pero muy agitado.

SILVIA

3000….

RICARDO

1.500, dile 1.500, así nos llega para hacer esa escapadita a Tenerife

SILVIA

¡Ah sí! Tienes razón.

1.500  Ahhhh no, 1000

RICARDO

¿Pero qué dices? ¿Por qué lo bajas?

Silvia tapa el auricular y le habla a su marido agachándose un poco.

SILVIA

Hay que pagar el seguro del coche

RICARDO

Sí… y ponerle aire acondicionado que se nos ha estropeado y nos vamos a ¡asar! Este verano.

SILVIA

Antonio disculpa, por favor es que… mi marido y yo estábamos hablando de la economía doméstica cuando has llamado (se da cuenta de que ha sido ella la que le ha llamado a él) ¡ah sí! perdona, he sido yo quien te ha llamado… estoy espesa hoy es que… nos han puesto una multa y se me están cruzando todos los cables… (ríe forzadamente)  sí, sí, de 600 euros y 4 puntos… ¿qué, qué ha pasado? Que Ricardo es un kamikaze, se ha saltado dos semáforos en rojo, además de ir a 180 por donde hay que ir a 60, casi atropella a un peatón… sí, sí… como lo oyes, ahí donde lo ves….

Ricardo, no sabe cómo hacer para detener la conversación telefónica. Manotea, balbucea, se levanta e intenta sacarle el teléfono de la mano a Silvia.

RICARDO

¡¡¡Silvia que dices!!! ¡¡¡Estás metiendo la pata hasta el fondo!!!

 SILVIA

Bueno te dejo Antonio que no sé qué le pasa a Ricardo, debe de ser el shock por lo de la multa.

¿Cómo? (Se queda escuchando lo que Antón dice y de repente abre la boca exageradamente y exhala un suspiro)

¿Qué? ¿Cómo que no es tuyo el libro?

Ricardo se queda paralizado mirando a su mujer

SILVIA

¿Qué no es tuyo? ¿Qué no sabes de quién es? Pero, pero…que…

Silvia se queda a la escucha muy interesada en lo que le dice Antonio. Ricardo la observa sin pestañear y sin moverse como si se tratara de una estatua.

SILVIA

Vale, vale, ok, sí, sí, sí. No te preocupes, a todo OK. Bueno gracias, Antonio, ha sido un “detallazo” por tu parte. Me encanta el regalo. Chao. Saluda a toda la familia de mi parte.

Silvia cuelga y los dos se miran, estupefactos.

RICARDO

¿Qué? No me tengas en ascuas que me va a dar un patatús…

Silvia deja caer el teléfono al suelo.

RICARDO

Pero ¿Por qué tiras el teléfono?

Silvia pega un salto y se cuelga del cuello de Ricardo

SILVIA

¡¡¡¡Qué no es suyo!!!!

RICARDO

¿El dinero?

SILVIA

Ni el dinero ni el libro. Se encontró el libro tirado en el parking y no se le ocurrió mejor cosa que pensar en regalárselo a alguien porque a él no le gusta leer y como te vio a ti primero, te lo dio a ti porque sabe que yo devoro libros. ¡¡¡¡¡¡¡¡Guau!!!!!!!!!

Los dos se abrazan. Ricardo le da varias vueltas como si fuese un carrusel.

Suena el teléfono que está en el suelo. Ricardo la suelta y va a cogerlo.

RICARDO

¿Sí? Ah… hola Antonio. ¿Silvia?  Sí, está aquí conmigo. Acaba de hablar contigo

(Escucha con atención)

RICARDO

¿Qué has entendido que dentro del libro hay dinero? ¿Qué has oído algo de 6000, 3.000…..1.5000,  o ….. 1000?

Ricardo se queda mirando a Silvia, sin saber qué hacer con el teléfono. Silvia con la mano se tapa la boca.

RICARDO

Pues……. Pues… espera…. Un momento

SILVIA

¡Madre mía!  (En voz baja)

Ricardo tapa el auricular

RICARDO

¿Qué hacemos ahora? Esto se ha puesto muy feo.

SILVIA

¡Nos han pillao con el carrito del helao! ¡Cuelga! ¡Cuelga!

Ya volverá a llamar. Mientras tanto.. a ver qué se nos ocurre.

Ricardo cuelga el teléfono y los dos se quedan mirando, uno frente al otro. El teléfono vuelve a sonar. Ricardo lo coge. Cambia de registro de voz al contestar:

RICARDO

¿Ricardo? ¿Qué Ricardo? Se ha equivocado de número. Aquí no hay ningún Ricardo

               Vuelve a colgar. Silvia le mira con cara de susto

SILVIA

¿Qué ha dicho?

RICARDO

Ha llamado desde el móvil. Yo creo que está en camino. Vive a dos manzanas de aquí.

Suena el timbre de casa. Los dos giran la cabeza para mirar hacia la puerta de la calle y dicen al mismo tiempo:

¡¡¡Es él!!

FIN

Ana Julia Martínez Fariña es delegada en Galicia de la Unión Nacional de Escritores de España.