Victoria Suéver, defensora de los derechos humanos a través de las letras


Vi
ctoria Suéver nació en Madrid en 1964. Estudió Enfermería en la Universidad Complutense de Madrid y trabajó durante más de veinticinco años en el ámbito sanitario antes de dedicarse plenamente a la escritura, una vocación que había cultivado desde la infancia.

Lectora apasionada, viajera y amante de la fotografía, su obra literaria está marcada por la curiosidad por las culturas, la historia y las realidades humanas. Estas inquietudes se reflejan en sus libros, donde aborda temas sociales, históricos y humanistas.

Es autora de la novela histórica «El viento sopla del Norte» (2016), ambientada entre Portugal y Mozambique y centrada en el contexto del colonialismo africano. La publicación de esta obra la llevó a realizar presentaciones y encuentros literarios en varios países, especialmente en México.

Además de narrativa, Victoria Suéver cultiva la poesía. Entre sus poemarios destacan «Roma. El aroma de lo eterno», «Flores en la cabeza», «Palestina, en el nombre de la raíz» y «El vientre sonoro del universo» obras en las que combina reflexión, sensibilidad social y una mirada personal sobre el mundo.

También ha escrito algunos ensayos, publicados en la web de la Unión Nacional de Escritores de España.

Ha participado en festivales y encuentros literarios internacionales, como el Festival Internacional de Poesía y Arte Grito de Mujer, en el Festival Internacional de Poesía Nichita Stanescu América Latina, y sus poemas han sido incluidos en antologías internacionales.

Colabora con diversos colectivos literarios y culturales. Su compromiso con los derechos humanos y la cultura ha sido reconocido con distinciones como el Certificado de Embajadora Mundial de la Cámara Internacional de Escritores y Artistas y el Certificado de Embajadora de la Paz otorgado por el International Forum for Creativity and Humanity the Kingdom of Marocco (IFCH).

Actualmente continúa desarrollando una obra diversa que incluye narrativa, poesía y ensayo. Recientemente cultiva la literatura infantil, con una serie de cuentos ilustrados con valores, titulada «Las aventuras de Dragutin», siempre guiada por la idea de que la literatura puede ser una forma de conocimiento, memoria y encuentro entre culturas.