José María Tortajada Bonet, un polímata de mente inquieta y espíritu renacentista

 

José María Tortajada Bonet es un hombre de mente inquieta y espíritu renacentista, donde la precisión de la técnica se funde con una profunda sensibilidad cultural. Arquitecto Técnico por formación y vocación, su intelecto se define por ser racional, analítico y poseedor de una "amplitud de miras" que le permite desentrañar cualquier asunto desde múltiples perspectivas, logrando así resultados de una exactitud envidiable.

Su carácter se forja en la perseverancia y un perfeccionismo innato, con una aversión manifiesta a dejar tareas inconclusas. Esta dedicación se complementa con una notable facilidad para la empatía, una cualidad humana que le permite conectar y comprender a los demás con suma facilidad.

Más allá del rigor de los planos y las mediciones, José María es un polímata por naturaleza. Sus pasiones se extienden al arte del dibujo y la pintura, donde su talento le ha llevado a colaborar con museos, y a las ciencias de la tierra, la arqueología y la paleontología, campos en los que ha realizado aportaciones científicas y publicaciones de calado. Su curiosidad no conoce límites, interesándose también por la restauración, las antigüedades, la astronomía de campo y la música.

Es un comunicador nato, cuya pluma no solo se plasma en informes técnicos, sino que ha dado lugar a numerosas publicaciones en prensa y a la creación de varios libros, a la espera de ser publicados. Comparte su vasto conocimiento impartiendo charlas y conferencias y ejerciendo roles directivos en diversas asociaciones culturales.

En el ámbito profesional, su trayectoria es dual y exitosa. Como Arquitecto Técnico, ha dirigido y ejecutado alrededor de 50 proyectos importantes, especializándose con maestría en la delicada rehabilitación del Patrimonio Histórico y actuando como Perito Judicial. Su formación académica se complementa con otras titulaciones complementarias que enriquecen aún más su perfil. Sus habilidades técnicas se ven realzadas por su liderazgo, visión estratégica y una proactividad que garantiza la calidad en cada trabajo.

Paralelamente, su faceta comercial revela a un gestor excepcional, competitivo y rentable, que ha sabido liderar equipos numerosos y gestionar empresas propias. En estos roles, ha demostrado su pericia en la gestión integral de departamentos, personal, facturación, marketing y ventas.

En resumen, José María Tortajada Bonet es un profesional consumado y un erudito de múltiples facetas, cuya vida es un testimonio de la sinergia entre la técnica rigurosa y la pasión por el conocimiento y la cultura, un hombre cuya impronta intelectual y humana deja una huella tangible tanto en el patrimonio edificado como en la palabra escrita.

José María Tortajada Bonet es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España.